Sociedad Española de Psiquiatría y Psicoterapia del Niño y del Adolescente

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Aportación de las técnicas proyectivas a la comprensión de un caso con problemas de aprendizaje

PDF: cruz-aportacion-tecnicas-proyectivas.pdf | Revista: 11-12 | Año: 1991

Carmen Maganto y Soledad Cruz Sáez
Psicólogos.

Comunicación presentada el 23 de noviembre de 1991 en el curso del V Congreso Nacional de la Sociedad Española de Psiquiatría y Psicoterapia del Niño y del Adolescente, celebrado en Vitoria

Nuestro propósito en este trabajo es poner de manifiesto, a través de las Técnicas Proyectivas en el análisis de un caso, cómo determinados mecanismos defensivos afectan los procesos mentales, atacando la propia inteligencia y ocasionando trastornos de aprendizaje.

1. Datos de identificación

Nombre: Esther
Edad: 6 años y 8 meses
Escolaridad: 1 de EGB
Grupo familiar:

  • padre: 32 años, obrero sin especializar
  • Madre: 30 años, sus labores.
  • Hermano: varón de 3 años

Ubicación geográfica: barrio periférico, nivel socioeconómico medio-bajo.

2. Material diagnóstico

Entrevista y anamnesis
Entrevista con el profesor
Escala de Inteligencia Wechsler para niños (WISC)
Escala de Madurez Mental de Columbia (CMMS)
Pruebas de lecto-escritura
Hora de juego diagnóstica
Fábulas de Düss
Test de Apercepción Temática (CAT)
Técnicas Proyectivas Gráficas: Dibujo Libre, HTP, Animal.

3. Motivo de consulta

Esther de 6 años y 8 meses acude a consulta a petición de los padres, que a su vez son derivados por el pediatra, por presentar encopresis secundaria sin causa orgánica que lo justifique, y sin remitir el trastorno con las orientaciones médicas propuestas.

Desde la primera entrevista los padres se muestran reacios a colaborar, expresan que no entienden por qué tiene que acudir a un psicólogo por un problema médico, y verbalizan repetidamente que sus hijos no han vivido traumas psíquicos. Insisten en mantener separados los aspectos corporales (médicos) y los aspectos mentales (psicológicos).

En la anamnesis no refieren ningún problema relevante, comentan, pero sin preocupación, problemas de alimentación y dificultades de aprendizaje.

Describen a su hija como una “niña muy corta” en las relaciones sociales, le cuesta adaptarse, se muestra tímida, inhibida y callada. Por el contrario, en casa es movida, inquieta, descarada, desobediente. Con ambos aspectos (callada y movida) se identifican el padre y la madre respectivamente.

4. Análisis del caso a través del material clínico

4.1 Entrevistas

Ya en la primera entrevista con la niña sorprendieron los graves problemas de pronunciación y organización del lenguaje, no señalados anteriormente por los padres, así como las dificultades de atención, la desorganización del pensamiento, la inquietud motora, y el manejo agresivo y descontrolado de la relación.

La suposición de graves problemas de aprendizaje fue ratificada posteriormente por el profesor, atribuyéndola dicho profesor a una ligera deficiencia mental, debido a que la conducta de Esther en el aula era de inhibición verbal y motórica, no alterando, ni perturbando el orden y la dinámica de la clase.

4.2 Escala de inteligencia de Wechsler para niños (WISC)

Análisis descriptivo de los resultados:
La capacidad intelectual global de Esther es normal-media, y tanto la capacidad verbal como la manipulativa se encuentran en este mismo rango.

En las pruebas que ponen en juego capacidades de adaptación práctica y social (Comprensión e Historietas), de representación simbólica y abstracción (Aritmética y Cubos), de adaptación escolar en relación con lengua materna (Información y Vocabulario) y de adaptación práctica a la realidad (Figuras incompletas), el rendimiento obtenido por Esther se halla dentro de lo esperable con respecto al grupo normativo.

Aparece un rendimiento deficitario en aquellos subtests que evalúan el pensamiento categorial (Semejanzas) y la capacidad de aprendizaje (Claves).

Destaca la aptitud de la niña para integrar en un todo objetos concretos (Rompecabezas). En este Subtest el rendimiento obtenido por la niña se halla una sigma por encima de lo esperable para su edad.

A pesar de la adecuación, en general, de los puntajes al grupo normativo, para poder entender mejor el funcionamiento y las características diferenciadoras de Esther, nos parece re
levante destacar algunos aspectos cualitativos en relación al tipo de respuestas y al modo de realización de algunas pruebas:

– Las respuestas dadas en el subtest de Comprensión ponen de manifiesto:

  • Un pensamiento animista, perseverativo, caracterizado por la rigidez como mecanismo de control (una respuesta adecuada se repite en situaciones donde resulta claramente inadecuada), y con fallas a nivel lógico (pegó una patada con la mano).
  • Aparecen autorreferencias como consecuencia de la pérdida de distancia emocional.
  • Presentan distorsiones del pensamiento motivadas por la reactivación de ansiedades de tipo paranoide, relacionadas con miedos a ser devorado o robado. Lo primitivo de estas fantasías viene determinado por el tipo de personajes que las provocan (lobo de los cerditos y marcianos), ya que son personajes pertenecientes al mundo de la fantasía, en los que destaca su carácter persecutorio y, por lo tanto, de muy difícil control.
  • A nuestro juicio todos estos elementos dificultan las capacidades de juicio y adaptación.

– En el subtest de Semejanzas se observa:

  • Pensamiento animista.
  • Dificultades en el proceso de categorización debidas a la imposibilidad de unir objetos en clases sobre las bases de sus características comunes.
  • Un rendimiento alternante, ya que se fracasa en items sencillos y se dan respuestas adecuadas en otros con mayor grado de dificultad, lo que parece indicador de una capacidad potencial mayor.

– En el subtest de Claves se vuelven a poner de manifiesto las dificultades de asociación, teniendo que comprobar continuamente cuál es el símbolo que corresponde a cada figura, empleando excesivo tiempo en la tarea, y dando como resultado el mal rendimiento en la prueba.

– Por último, en cuanto al subtest de Rompecabezas:

  • Excepto el último elemento (auto), los demás, con ser más sencillos, ninguno se ha realizado correctamente, pensamos que, en parte, puede ser debido a que el factor ansiedad ha disminuido a medida que se ha familiarizado con la tarea.
  • Esther presentaba una baja tolerancia a la frustración que le conduce a abandonar la tarea o a darla por concluida, aunque no la haya completado, quedándole tiempo para realizarla. Esta baja tolerancia a la frustración no posibilita la autocrítica constructiva y el pensamiento reflexivo, ni la evaluación correctiva de lo realizado, dificultando el proceso de aprendizaje que requiere para su desarrollo del juicio comparativo sintético y de la posibilidad de rectificación.
  • Puesto que en este subtest la aptitud para unir diferentes partes en un todo es requisito indispensable para tener éxito, podría parecer contradictorio que sea en esta prueba donde obtiene un mayor rendimiento, teniendo en cuenta las dificultades para asociar que hemos señalado anteriormente. Esta contradicción, a nuestro juicio, queda aclarada si tenemos en cuenta que se trata de una prueba manipulativa, que posibilita la manipulación del ambiente como medio de resolución de la tarea que se exige. El buen rendimiento que se presenta, probablemente, es debido a la primacía del “actuar” sobre el “pensar” como medio de controlar la ansiedad.

Análisis interpretativo de los resultados:
Para realizar este análisis partiremos de la media personal de Esther e interpretaremos aquellas pruebas cuyos resultados se desvían por debajo o por encima de esta media personal. A
partir del esquema propuesto por Bourgés, S (1980) obtendremos los factores inhibidos y superempleados, asimismo recogemos las hipótesis interpretativas señaladas por la autora en relación a dichos factores, hipótesis que deberán ser contrastadas con los resultados de las pruebas proyectivas.

– En cuanto a los factores inhibidos aparecen:

  • El deseo de tener éxito: deseo inhibido debido a una problemática de identificación, bien sea porque crecer e identificarse con la figura materna esté investido de una angustia intensa (niños con fondo fóbico), o bien porque este deseo no se ha incorporado debido a una carga fantasmática demasiado intensa que no posibilita pensar en otra cosa (niños inmaduros y prepsicóticos).
  • También se da una inhibición de la expresión de sí misma, expresión percibida como agresiva y peligrosa.
  • Referencias categóricas: aquí se expresa la incapacidad de la niña para situar las cosas que le rodean en sus propias categorías, así como las dificultades que siente para ubicarse en su entorno relacional.

– Como factor superempleado aparece:

  • La integración de las partes: la necesidad de dar una imagen del cuerpo como un todo integrado, a fin de evitar la angustia de la falta, de la castración o de la división en partes. Sirve también para controlar mejor el entorno.

4.3 Escala de madurez mental de Columbia

En esta prueba se evalúa el nivel de madurez mental y la capacidad general de razonamiento, basada en la manipulación de conceptos expresados en forma de dibujos y figuras geométricas.

La consigna requiere que el niño se formule una ley que le permita organizar los dibujos de forma que sólo uno quede excluido.

Resultados:
PD:………………………………………………………………. 25
PED:…………………………………………………………….. 88
PC:………………………………………………………………. 23
E: ………………………………………………………………… 4
IM:………………………………………………………………..51

La capacidad general de razonamiento es normal-baja y la niña presenta un retraso madurativo mental aproximadamente de un año.

A nivel cualitativo destacar que las elecciones, en ocasiones, se realizan en base a operaciones derivadas de criterios emocionales (bonito-feo, gusta-no gusta) y no atendiendo a criterios racionales.

La niña realiza conductas inadecuadas y de pérdida de distancia emocional, que suponen una desajuste al principio de realidad. Estas conductas son: hacer burla a los dibujos, darles besos…

Técnicas proyectivas
Las técnicas proyectivas responden a la intención de realizar una entrevista instrumentalizada de carácter preferentemente no verbal. Se le permite al sujeto expresar sus emociones, conflictos y tensiones, con un lenguaje lúdico, plástico y gráfico. Esto posibilita conocer su mundo interno, el monto de ansiedad que determinados contenidos temáticos elicitan, la fortaleza yóica, los mecanismos defensivos más frecuentes, etc. Por consiguiente, es factible realizar un diagnóstico de la estructura y funcionamiento de la personalidad de un sujeto, y hacer un pronóstico sobre la necesidad de ayuda a través de los “indicadores diagnósticos” que favorecen una correcta toma de decisiones terapéuticas.

4.4 Hora de juego

Comienza la sesión trayendo una vivencia de abandono motivada, en parte, porque la hora de juego es después de un período vacacional, y porque me ha visto hablando con otro terapeuta, es decir, me he ido con otro (Triángulo Edípico) que hace que no me ocupe de ella. Ante esta vivencia ataca a la terapeuta en su función de tal por no cuidar de ella y de sus juguetes.

A partir de aquí hay un intento de reparación (el teléfono está roto, lo estoy arreglando), como forma de poder establecer de nuevo la comunicación.

Se produce, después, un intercambio verbal en el que Esther deposita en la terapeuta, a través de la identificación proyectiva, sus aspectos de niña burra, mala, que no se entera de nada, que le dan juguetes rotos.. Una vez realizadas estas depositaciones, es frecuente en Esther la realización de peticiones de ayuda, generalmente transformadas en órdenes, como medio de negar la impotencia y pasar a la omnipotencia.

Algo muy frecuente es ir diciendo en voz alta todo lo que pasa por su pensamiento y que traduce en acción. Esto no es propio de esta edad, ya que es esperable que se haga un mayor uso del lenguaje interiorizado. Este aspecto es una de las formas características de manifestar la fuga de ideas en los niños.

La actitud ante lo que se cae, sale mal, rompe, etc., es importante, porque permite observar cuál es la actitud ante el fracaso, y, en tanto situación que genera culpa, manifiesta los aspectos superyóicos y la capacidad reparatoria. En el caso de Esther, verbaliza que “no importa que se caiga”, mostrando un desprecio por los objetos, un superyó no introyectado, y negación del dolor y la culpa.

A partir de este momento viene lo más rico y casi estructurado de la sesión. Pone dentro de un cerco un caballo y un cerdo. Pone cercos como intento de diferenciación y contención de un aspecto que no le gusta relacionado con la suciedad (su parte cerda, agresiva, sucia, tonta…). Los intentos de sacarse de la cabeza la idea de sucia, torpe, inútil.., son fracasados, provocando frustración, e inmediatamente se siente muy perseguida (ruidos a través de la puerta…). Este fragmento nos da un índice de hasta qué punto se halla afectada la autoestima.

Posteriormente comienza el rol de madre. Al jugar este papel actúa un rol de madre impaciente, no continente, que no tolera las dificultades del bebé en la alimentación. Los aspectos más relevantes son los siguientes: los muñecos son maltratados, aparece una voracidad culpable y fantasías de envenenamiento en relación con lo que le dan (veneno). Mientras realiza esta actividad se le desparrama y cae el agua, y aunque aparecen intentos de control rígido son intentos fracasados. La forma de salir de esta situación tan desestructurada es a través de una huida a lo psicótico. Posteriormente utiliza la negación, apelando al mecanismo de simbolización y diciendo: “es de mentira, es un juego”. Este es uno de los aspectos más adaptativos que presenta, en el sentido de poder diferenciar entre fantasía y realidad.

Al final de la sesión muestra los aspectos más depresivos “h¡jo, siempre se rompe todo!”, como viniendo a decir, es inútil, por más esfuerzo que haga, todo se destruye. A continuación solicita ayuda a la terapeuta, lo cual indica que, a pesar del ataque al que ha sido sometida, no está tan mal ni tan destruida como para no poder prestarse ayuda.

Conclusiones:

  1. No hay juego propiamente dicho, lo que se manifiesta es un pensamiento fragmentado de tipo maníaco, en el sentido de negar la realidad o negar su fantasía, es decir.
    la casi fuga de ideas, el exceso de la manía. El contenido también es maníaco, por la omnipotencia, por el trato que da a los objetos (maltrato), y por la negación de aspectos dolorosos y culpables así como por la identificación proyectiva de éstos en el terapeuta.
  2. Los aspectos más sanos de Esther son: la capacidad de simbolizar (diferenciación entre fantasía y realidad), los intentos de reparación y la petición de ayuda y deseo de ser ayudada.

4.5 Test de apercepción temática: CAT

No es el momento ni ha lugar en este espacio, a una exposición detallada de las historias del CAT. Aportamos los datos que nos permiten clarificar el diagnóstico, es decir, conocer el mundo interno de Esther, su funcionamiento cognitivo y relacional. Nos centramos en tres categorías conclusivas:

  • Percepción de la situación estímulo.
  • La historia como tarea
  • Los aspectos dinámicos de la historia

A) Percepción de la situación estímulo
Los animales, tal como los describe Esther, pueden considerarse bien vistos desde el punto de vista formal, pero no así la situación contextual de la lámina. La ansiedad afecta a los procesos cognitivos ocasionando omisiones importantes (láminas 1, 4 y 6), produciendo distorsiones significativas (láminas 2, 4 y 8), y agregando personajes inusuales e inesperados, con características sádicas y destructivas de naturaleza oral, como lobos hambrientos, monstruos y dráculas (lámina 4 especialmente)

En síntesis, la lámina más afectada perceptiva y cognitivamente es la 4, debido a los sentimientos de envidia que provoca el estímulo: una madre poseedora de alimentos y de bebés, un hermano pequeño vinculado estrechamente a la madre y el propio carácter oral de la lámina. Todo ello le despierta fantasías muy primitivas de carácter oral-sádico y convierte la historia en destrucción y muerte.

También en la misma línea, en las láminas 5 y 6 de contenido edípico. aún respetando la guestalt los animales, omite, agrega y distorsiona personajes, trasformando así mismo el contenido en destrucción y muerte.

B) La historia como tarea
Las historias que compone Esther responden débilmente al estímulo situacional de las láminas, y ni se adecúan al clisé, ni corresponden a un sujeto con capacidad creativa.

No existe una secuencia temporal, ni una lógica en los acontecimientos. Los hechos aparecen yuxtapuestos unos a otros. Los acontecimientos suceden de forma mágica e inesperada. El pensamiento no estructura ni organiza el lenguaje que la acción expresa, ni siquiera interesa la acción temporal, sino que interesa la acción en sí misma. Cualquier detalle del contexto sirve de estímulo para expresar una acción, no gestalizando la situación-contexto que la lámina representa. El pensamiento responde a asociaciones emocionales parciales, con una ligera apoyatura perceptiva, respondiendo verbalmente de forma inmediata, puntual y concreta, con fuga de ideas, saltos, cortes ideacionales, lagunas, vacíos espacio-temporales y condensación. Esquema típico de un pensamiento actuador y psicótico, carente de direccionalidad, y sin estar mediatizado por la reflexión que configura y da sentido lógico.

Como consecuencia, el lenguaje es pobre, nada reflexivo, disociado, roto y mal estructurado a nivel formal y sintáctico. En ocasiones, la utilización de neologismos confieren al mismo características bizarras.

La mejor respuesta corresponde a la lámina 10, que casualmente conecta con su síntoma. Hay un ajuste a la situación estímulo, le funcionan adecuadamente los mecanismos perceptivos, configura un hecho puntual con lógica, pero no existe un principio, desarrollo y fin. Volveremos sobre ello.

C) Aspectos dinámicos
La interacción de los personajes y los roles asignados oscilan entre dos extremos:

No se asigna roles, no hay acción, ni movimiento, y mucho menos interacción entre los personajes, como ocurre en las láminas 1, 2, 6 y 8. Los personajes están aislados, solos, durmiendo, o se describen estando en un lugar. La ansiedad se afronta a través de la inhibición que moviliza, paraliza, bloquea y congela el pensamiento y las emociones.

En el otro extremo, los animales protagonistas, independientemente de las situación contextual, son atacados por otros animales más feroces, o por monstruos y por drácula, que muerden, devoran, destruyen y matan. No hay interacción mutua, ni siquiera en la agresión. Expresar una relación, o asociar un vínculo, despierta fantasías oral-sádicas con características tan destructivas, que inevitablemente la muerte es el final de estas historias.

De nuevo la lámina 4 representa el vínculo con la madre nutricia y la rivalidad fraterna, provoca el contenido temático más desajustado tanto a nivel de funcionamiento cognitivo como emocional-relacional.

Por el contrario, la respuesta a la lámina 10 nos permite rescatar los aspectos más adaptativos y sanos del funcionamiento mental de Esther. Hay un ajuste a la percepción de los animales, a la situación estímulo, a la tarea de contar la historia, a la conducta y a las consecuencias de la conducta, hacerse caca y recibir un castigo.

Conclusiones:

  • La ansiedad básica que manifiesta es de tipo paranoide.
  • Las fantasías subyacentes son oral-sádicas, de naturaleza muy destructiva.
  • Los contenidos temáticos presentan la disolución entre la no-acción y la descarga masiva de la agresión.
  • Esto refleja el doble funcionamiento de esta niña. Por una parte, el bloqueo e inhibición intelectual a nivel de pensamiento y de las relaciones. Por otra, la descarga masiva de la ansiedad configurando un funcionamiento mental ilógico, sincrético, actuador, vacío y disociado, acompañado a su vez de un funcionamiento relacional sádico, manejador, con intentos de omnipotencia y destructivo.
  • Las defensas que utiliza, como se dejan entrever, son la distorsión, la disociación, la identificación proyectiva, la negación y el control omnipotente, así como la desvalorización del objeto, que posibilita sentimientos de triunfo y desprecio.

4.6 Test proyectivos gráficos

El primer tema que plantea Esther en la entrevista gráfica es el de la envidia y rivalidad fraterna.

Los intentos de un relato maníaco en el dibujo libre, a través de dos niños sonrientes y felices, en acción y movimiento, jugando al aire y al sol con sus cometas, trasluce claramente los sentimientos de envidia y rivalidad por las fantasías de privación y carencia que le despierta.

La forma de manejar estos sentimientos es a través de representar dos niños, con elementos contrabalanceados para uno y para otro, con cuidado de repartir y completar de forma equitativa los aspectos que agrega y las características que otorga. La preocupación porque uno no tenga más que otro responde a la necesidad de negar la desigualdad que provocaría envidia.

Si la casa representa el objeto interno madre, familia y hogar, éste impacta por lo confusional, por la disociación, por la desconexión de las partes y por la búsqueda constante de simetría en un objeto que no lo precisa. La guestalt resultante no es un objeto armónico y entero, sino que la yuxtaposición de elementos parciales pretende, sin conseguirlo, configurar una unidad significativa.

La desproporción de las partes, tejado excesivamente grande, muestra una fantasía que desborda la capacidad yóica; la línea de base sugiere la fragilidad en la conexión con la realidad; las posibilidades de dar y recibir (puertas y ventanas) aparecen bloqueadas como capacidades del yo, quedando circunscritas al área de la fantasía.

Los contenidos verbales refieren, por un lado, la grandeza y omnipotencia, y por otro, la fragilidad y frialdad (“casa muy grande que no necesita nada, pero de paja o de hielo”).

En el dibujo del árbol merece destacar nuevamente la confusión a nivel de la fantasía entre continente y contenido (copa y ramas), a través de elementos superpuestos. Los detalles repetitivos son el reflejo de intentos obsesivos que, aunque no son adaptativos y exitosos, permiten, al menos, la configuración guestáltica y una cierta adecuación y contacto con la realidad. Por ello, las áreas relacionadas con su sintomatología son los aspectos más sanos.

La pérdida de las hojas del árbol, expresada tanto a nivel gráfico como verbal, le conectan ligeramente con los aspectos depresivos, aspectos negados con la reiteración verbal de “un árbol que no necesita nada”.

A medida que la entrevista gráfica transcurre, y se solicita a Esther el dibujo de una figura humana, nos dice de sí misma, a nivel simbólico, no sé dónde está mi cabeza. La ansiedad que le despiertan los contenidos mentales y fantasías hace que la borre repentinamente, la desconecte del cuerpo, la intente unir, no consiguiéndolo, la deje colgando, provocando confusión en el espectador del gráfico. Sigue mostrando impulsividad, poco cuidado y maltrato a los objetos, descontrol motriz y agresividad.

El esquema corporal pobre, infantil, desproporcionado y feo en lo gráfico, se acompaña de un cuerpo mutilado en lo verbal, hablando de una niña con la cabeza “chocha” y con una “pata malita”. Al conectarse con estos aspectos, el discurso verbal termina siendo ilógico, incoherente, desestructurado, sincrético y bizarro, con características de spliting que sugieren al entrevistador la necesidad de cortar.

Estudios e investigaciones precedentes han demostrado la hipótesis de que el dibujo de un animal permite vehiculizar el conflicto básico, al brindar al examinado la oportunidad de expresar los conflictos pregenitales.

En el caso de Esther, el recurso masivo a mecanismos de anulación está al servicio de tapar los aspectos parciales agresivos, carenciales, denigratorios y sádico-orales. Desde que inicia el dibujo del animal, cada detalle en la verbalización y representación mental del mismo, le lleva al abandono del dibujo que está realizando, y a cambiarlo por otro que es nuevamente rechazado, para intentar hacer otro, y así sucesivamente. Comienza con perro, luego pájaro, dice que no, que va a hacer un tiburón, lo abandona por un cocodrilo y al final dibuja una cacatúa.

Al terminar la entrevista gráfica, cuando se le pregunta a Esther, a través de este gráfico, cuál es su problema, qué es en definitiva lo que le preocupa, quién es ella, responde con la conclusión provocada por los elementos parciales que ve en sí misma (pajarito, tiburón, cocodrilo, cacatúa), sin poder dar una guestalt armónica. En definitiva, plantea un problema de identidad por una profunda disociación entre identificarse con los aspectos sádico-orales, vividos con contenidos muy destructivos, debido a los ataques envidiosos, o identificarse con aspectos poco valorados, sucios, feos, repugnantes, con un objeto que se destruye y aplasta. El dilema permanente entre destruir y ser destruido, la agresión directa y el temor a la retaliación, son aspectos muy primarios, sin un trabajo de elaboración secundaria que mantiene a Esther dentro de un funcionamiento preferentemente psicótico y confusional a nivel cognitivo y relacional.

Conclusiones:

  • La impresión guestáltica y el análisis formal dan cuenta del maltrato de los objetos internos y externos.
  • Apenas existe capacidad de recrear, restaurar y reparar su mundo interno, ofreciendo dibujos disociados, parciales, con elementos desconectados y confusos.
  • Necesidad de llenar para no ver el vacío.
  • Impulsividad y descarga motriz que claramente manifiestan las serias dificultades para controlar los impulsos agresivos y la falta de coordinación motriz-manual.
  • Los intentos de impactar con macroformas que no opacan la pequeñez, inseguridad e impotencia.
  • La pobreza de elementos configuracionales en el dibujo, y el carácter repetitivo-agresivo de otros, dan razón de los dos aspectos que venimos repitiendo en Esther, la inhibición o la expresión directa y no mediatizada de los impulsos. Sin embargo, su parte más adaptativa está en estos fallidos intentos obsesivos (repetición, anulación), con características muy primitivas, con los que intenta controlar la ansiedad y la agresión. Por ello, el síntoma, nos explican los gráficos, es lo más sano de esta niña.
  • Los contenidos temáticos más conflictivos que aparecen en los dibujos son: envidia y rivalidad fraterna, problemas sobre su identidad, la necesidad de tapar el vacío interno, y la permanente ambivalencia entre destruir y ser destruido, entre la omnipotencia externa y la impotencia suma.

Síntesis
El proceso diagnóstico llevado a cabo con Esther, nos confirma de nuevo en la necesidad de utilizar diversas pruebas diagnósticas para la identificación correcta de los problemas y para la comprensión global del caso.

La estructuración que presentan las pruebas de inteligencia y aprendizaje elicitan un ajuste a la realidad y posibilitan apreciar, en este caso, los aspectos más adaptativos y el potencial intelectual.

El análisis y la interpretación emocional en el pensamiento de mecanismos defensivos de disociación, negación y perseveración, manteniendo, a pesar de ello, un cociente intelectual normal.

El análisis contratransferencial a través de la impresión guestáltica y del análisis formal es de confusión, paralización y sorpresa, al inocular en el examinador los aspectos disociados y confusionales de su mundo interno.

En los tests proyectivos verbales (Fábulas de Düss y CAT) y en la hora de juego diagnóstica afloran las ansiedades más persecutorias y los mecanismos más graves de disolución del pensamiento, falta de principio de realidad, negación y omnipotencia maníacas, fuga de ideas, dispersión, etc , posibilitando entender, entre otras cosas, el motivo de consulta por el que vino Esther. El síntoma, encopresis, responde a los intentos obsesivos por salir de una situación maníaca, de carácter psicótico, “conteniendo” los objetos dentro de sí, sin parcializarlos. Sin embargo, el fallo en su estructuración y funcionamiento adecuado, sólo permiten la alternancia entre una contención rígida (inhibición) o la no contención (incontinencia anal y mental).

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