Sociedad Española de Psiquiatría y Psicoterapia del Niño y del Adolescente

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Reflexiones en torno a la escolarización generalizada de los niños de dos años

PDF: reflexiones-escolarizacion-ninos-dos-anos.pdf | Revista: 48 | Año: 2009

Fernando González Serrano
Psiquiatra. Centro de Psiquiatría Infanto-Juvenil de Uribe. Osakidetza- Servicio Vasco de Salud. Getxo (Bizkaia). Psicoterapeuta y miembro de Sepypna.

Xabier Tapia Lizeaga
Psicólogo Clínico. Asociación Altxa. Servicio de Atención Temprana. CSM Julián de Ajuriaguerra. Asociación Haurrentzat.

Comunicación libre presentada en el XXII Congreso Nacional de SEPYPNA que bajo el título “Nuevas formas de crianza: Su influencia en la psicopatología y la psicoterapia de niños y adolescentes” tuvo lugar en Bilbao del 22 al 24 de octubre de 2009. Reconocido como actividad de interés científico-sanitario por la Consejería de Sanidad y Consumo del Gobierno Vasco.

En 1993, en la revista Cuadernos de Psiquiatría y Psicoterapia del Niño y del Adolescente de Sepypna, F. Cabaleiro hablaba de “integración” para referirse al “momento y proceso de adaptación que el bebé, o el niño pequeño, y su entorno viven cuando los padres delegan en otras personas o instituciones una parte de los cuidados que hasta entonces le venía proporcionando la madre”. Dentro de una serie de integraciones “problemáticas” citaba las que se producen entre el 5.o mes y los tres años, considerándolas como un factor de riesgo.

En la introducción del artículo insistía en la importancia (y limitaciones) de la prevención primaria y en la responsabilidad de los profesionales de la salud mental infantil a la hora de “sensibilizar, informar y contribuir a la formación de los diferentes profesionales, favoreciendo espacios de reflexión y de elaboración sobre el mundo psíquico infantil”.

Esta breve comunicación pretende precisamente contribuir a esta reflexión en torno a un fenómeno cada vez más extendido como es la “integración” escolar de los niños comprendidos entre los dos y tres años.

En pocos años se está produciendo en nuestras sociedades un cambio muy importante: los padres confían sus hijos a otras personas en edades cada vez más tempranas, lo que ha llevado a crear progresivamente estructuras extra-parentales de acogida y cuidado para los niños de 0-3 años. Entre 3-6 años, es la estructura escolar la encargada de acoger a los niños y solo a partir de los 6 es obligatoria la escolarización (dato que a menudo se olvida).

Hasta hace muy poco esta división institucional parecía muy clara manteniendo cada período su propia identidad y encuadre bien diferenciados.

Nos hemos interesado por el período de 2 a 3 años porque de forma reciente, aunque rápida y progresiva, se está produciendo un nuevo fenómeno, no ya de “integración” en guarderías sino de escolarización masiva de los niños de dos años.

Y surge la duda:
– ¿Está la escuela actualmente, como institución, adaptada y preparada para acoger a los niños de 2 años?
– ¿Es función de la escuela, tal como está concebida actualmente, acoger y escolarizarlos?; ¿es compatible la identidad de la institución escolar actual con las características psicobiológicas de estos niños?

No se trata de discutir sobre guarderías sí/no, escolarización sí/no. Resulta un debate intelectualmente caduco e inútil porque la realidad (biológica y/o social) siempre va por delante de nuestras veleidades intelectuales.

Tampoco se trata de culpabilizar o estigmatizar el trabajo de las mujeres-madres. Es más, si se las respetara verdaderamente habría menos demagogia y se haría mucho más por sus bebés para que pudieran sentirse más tranquilas entre sus obligaciones laborales y su maternidad.

No se trata tampoco de inmiscuirnos en ámbitos ajenos de pensamiento y actuación, la escuela en este caso.

Se trata de contribuir respetuosamente, como profesionales de la salud mental infantil, a una reflexión colectiva que contribuya a la mejora de los procesos de acogida extra-parental de los niños de dos años cumplidos.

RATIOS

En Euskadi las ratios son las siguientes:

  • – Educación infantil (primer ciclo: 0-3 años)
    0-1 años: 8 alumnos
    1-2 años: 13 alumnos
    2-3 años: 18 alumnos
  • – Educación infantil (2º ciclo: 3-6 años)
    ratio mínima: 17 alumnos
    ratio máxima: 25 alumnos

Hemos tratado de recoger algunas conclusiones de una serie de estudios empíricos en torno a las supuestas ventajas de la escolarización precoz.

La escolarización precoz como oportunidad social

Está muy extendida la idea de que “cuanto antes y más tiempo en la escuela, mejor, sobre todo para los niños provenientes de medios social y culturalmente desfavorecidos” (criterio masivamente aplicado actualmente con los niños discapacitados).

Los autores que investigan el tema se muestran cada vez más prudentes ante estas convicciones.

  • Las políticas de escolarización con dos años no compensan las diferencias sociales. Por si se nos olvidaba: independientemente de la edad de escolarización, las diferencias escolares van aumentando en función de las categorías sociales.
  • En otros estudios se señala que los más favorecidos son los niños de las clases más altas y los niños de inmigrantes pero éstos últimos dejan de mantener los beneficios de la escolarización precoz al entrar en secundaria.
  • Hay autores que afirman que, en términos generales, más o menos la mitad de los niños progresan en la escuela con dos años, mientras que para la otra mitad, los más desfavorecidos en origen, supone un traumatismo del que les cuesta reponerse.

La escolarización precoz como oportunidad pedagógica

Los estudios sobre los efectos pedagógicos del cuidado extra-parental precoz en su devenir escolar están muy lejos de la unanimidad.

  • En términos generales no hay diferencias en el desarrollo escolar entre los niños escolarizados con dos y tres años.
  • Sí se observan evidentes ventajas en los niños escolarizados con 3-4 años en comparación con los no escolarizados.
  • Cuando el cuidado es de mala calidad los efectos son claramente negativos para el desarrollo cognitivo y del lenguaje.
  • En centros de mucha calidad y con una presencia entre 10-30 horas a la semana antes de cumplir un año de edad, se observan beneficios en los resultados escolares posteriores. No así cuando pasan más de 30 horas. El factor -tiempo de cuidado extra-parental- adquiere una relevancia muy grande.
  • El impacto en el desarrollo escolar de las variables -nivel socio-económico de los padres- y -trimestre de nacimiento- es mucho mayor que el de la escolarización con dos o tres años

Se insiste en el papel fundamental del factor calidad de acogida.

La escolarización precoz como oportunidad psicológica

Una vez más los resultados son muy dispares cuando no contradictorios:

  • Hay estudios que consideran que los niños atendidos colectivamente se benefician psicológicamente si no pasan más de 30 horas semanales fuera del cuidado de los padres.
  • Otros autores consideran sin embargo que son más agresivos, con más problemas de conducta y con efectos negativos en el apego a la madre.
  • Cuando hay una relación más individualizada con los niños se refuerza su seguridad emocional, tienen reacciones más vivas y tienden a relacionarse más con las personas; cuando la atención es más colectiva, son más pasivos y centrados en su propio cuerpo.
  • Las fantasías de los educadores sobre el ideal de cómo cuidar tienen un gran impacto en el comportamiento de los niños. Los ideales de sensibilidad, disponibilidad y proximidad tienen un efecto positivo mientras que los de estimulación, firmeza, eficacia y organización tienen un efecto negativo.

ASPECTOS PRINCIPALES DEL DESARROLLO INFANTIL EN ESTA EDAD

¿Qué es lo que está en juego en esta edad?
Entre los dos y tres años culmina un proceso que va desde el nacimiento hasta la adquisición del “yo”, es decir hasta una relativa autonomía en el sentimiento de separación corporal y de identidad.

Veamos muy brevemente algunos aspectos básicos del desarrollo de estos niños.

Las peculiaridades de sus ritmos vitales
Hay una explosión en la adquisición del vocabulario y de la organización gramatical.

El despliegue de la actividad motriz espontánea
Nos referimos a la doble vertiente de las actividades motrices:
Las actividades dirigidas hacia los objetos exteriores (objetos materiales y personas).
Las actividades motrices centradas en el propio cuerpo, tan olvidadas habitualmente, pero tan frecuentes en esta edad.

  • los balanceos de todo tipo,
  • los movimientos giratorios y
  • las caídas (voluntarias)
  • (además de la marcha, las carreras y los saltos, más valorados y tenidos en cuenta)

En estas actividades, el “sentir” predomina sobre el “hacer”, y tienen un enorme valor tanto por las sensaciones corporales como por los estados tónico-emocionales, mayoritariamente placenteros, que suscitan.

La adquisición del control de esfínteres

El desarrollo de los juegos espontáneos de imaginación

El desarrollo del grafismo espontáneo

El control de la agresividad

La necesidad de ir creando su propia hoja de ruta ante los avatares inminentes de la triada y de los sentimientos de exclusión

La crisis de identidad

G. Haag insiste en esta revolución normal pasajera que se acompaña de una crisis ansiosa, “la crisis de los dos años y medio” con un exceso de

  • agitación motriz
  • inestabilidad
  • irritabilidad
  • rabietas y agresiones
  • oposición sistemática

Para un buen número de niños hay que añadir:

  • rechazo a la defecación sin pañales aun controlando los esfínteres
  • rechazo a quitarse la ropa exterior en la guardería

Todos estos aspectos nos llevan a dos constataciones básicas:

  • la importancia de la iniciativa espontánea de los niños a esta edad y
  • la importancia de las diferencias interindividuales.

Ahora bien, ¿alguien puede explicar cómo se pueden cuidar estos aspectos con grupos de 15, 20, 25 niños de dos años, con una educadora desbordada por los problemas de limpieza?

A falta de apoyos suficientes, los niños más frágiles corren el riesgo

  • de la inhibición, la pasividad, la adhesión sumisa al grupo, el empobrecimiento, la restricción de sus intentos de relación, el sentimiento de estar solos,
  • o de los comportamientos agresivos, la agitación, el desafío, la oposición sistemática, el engaño

PUNTUALIZACIONES Y SUGERENCIAS

¿Diferentes formas de entender el desarrollo?

  • Los ideólogos escolares y de la educación reivindican el carácter educativo universal del período de 0-6 años. Nos parece muy discutible esta posición al menos desde la práctica actual. Todo depende de qué se entiende por educación en estas edades pero pensamos que de 0 a 3 años el concepto importante no es la educación sino que las claves importantes son:
    • el cuerpo
    • la relación y
    • la seguridad interna.

    A partir de 3-6 años sí parece más pertinente hablar de educación, en su doble vertiente:

    • los aprendizajes
    • la socialización
  • Antes de los tres años, no se trataría de enseñar, de establecer hábitos, sino de ayudar al niño a consolidar una seguridad interna suficiente como para tener curiosidad por su entorno y ser capaz de disfrutar, desear y pensar.
    • Esto se consigue mucho más a través de la relación con sus objetos externos e internos que por medio del aprendizaje en el sentido estricto del término, y lleva tiempo.
    • La seguridad interna depende de una serie de funciones cumplidas tanto por los padres como por otras personas a condición de disponer de los medios para trabajar con grupos reducidos de niños y en condiciones de atención psíquica suficientes.
    • Hay un fenómeno social de impaciencia y precipitación, y sin embargo, los estudios empíricos se muestran de acuerdo al considerar como elementos de calidad necesarios para una buena evolución cognitiva, social y afectiva
      • la atención psíquica prestada a cada niño
      • la adaptación a sus necesidades individuales
      • la continuidad y estabilidad del entorno.
    • En sentido contrario, las mismas investigaciones apuntan hacia un efecto negativo de un cuidado de mala calidad: los bebés sin tiempo ni condiciones suficientes para serlo tienen mucho más riesgo de convertirse en niños y adolescentes vulnerables.
    • Los niños de “riesgo” (social, psicológico, somático) son más sensibles a los efectos, positivos o negativos, de la forma de cuidarlos.
    • Así pues, parece incuestionable la necesidad de una atención individualizada para un mayor respeto de la espontaneidad y de las diferencias. Esto implica una filosofía pedagógica de una mayor exigencia de adaptación de la institución a los niños y no a la inversa. Y surge la pregunta del inicio.

¿Está la escuela, como institución, preparada para adaptarse a estas características y responder a ellas?

  • La realidad actual nos muestra que ante la demanda social masiva y urgente, la escuela se ha ofrecido para acoger a los niños de dos años. El problema es que no cuenta ni con espacios adecuados ni con personal suficiente ni suficientemente preparado para ejercer su función pedagógica y educativa. Es decir, “se hace lo que se puede con lo que hay”.
  • Pero una cosa es que haya una demanda social de “guarda” de los niños y otra que tenga que ser la escuela quien deba de satisfacer esa demanda. Algo similar está ocurriendo con la prolongación de la escolarización obligatoria hasta los 16 años y los proyectos de ampliación hasta los 18.
  • Sin embargo, el período de 2-3 años es crucial y requiere de unas condiciones de acogida que la escuela infantil o preescolar, en las condiciones actuales, no cumple ni parece poder cumplir.

Pero, ¿corresponde a la escuela infantil o preescolar acoger a los niños de dos años? ¿es su papel?

  • En la actualidad, al parecer, nos encontramos con una incompatibilidad:
    • Los niños de dos años necesitan de todo menos de un aprendizaje en el sentido clásico del término. Necesitan básicamente de un cuidado y de un acompañamiento de calidad, no de una enseñanza.
    • Por definición la escuela está para enseñar y educar y el preescolar es un período de enseñanza y educación. No es una guardería.
  • Ambos términos nos resultan incompatibles: es ilusorio pensar que, en las condiciones actuales de funcionamiento, las aulas de dos a tres años puedan ofrecer a los niños ventajas para su desarrollo. Además, no parece ser éste su papel.

Conclusión

  • La escolarización precoz es una realidad, pero es la menos mala de las soluciones posibles y no podemos darla por válida sin más esquivando una reflexión urgente y necesaria. Es necesario buscar otras fórmulas mucho más respetuosas con las características de estos niños.
  • No hay criterios científicos para fijar una edad límite de entrada en la escuela, pero se podría afirmar que
    1. a los dos años tienen necesidad de otra cosa que no de la escuela, es decir, de lugares de acogida pensados en función de los conocimientos actuales sobre el desarrollo psicoafectivo de los bebés, y
    2. que la necesidad de una escolarización surge para la mayoría de los niños a partir de los tres años.
  • Las soluciones hay que encontrarlas en el ámbito socio-económico con la creación de condiciones que permitan elegir y/o compaginar mejor la vida laboral y familiar:
    1. reivindicando medidas sociales y condiciones de trabajo mucho más favorables para el cuidado voluntario de los bebés por parte de las madres y los padres
    2. mejorando la calidad de los centros de acogida y cuidado de estos bebés sobre todo con la formación y especialización del personal
  • La conclusión más “novedosa” e “inesperada” de estas investigaciones es que la calidad de la oferta tiene mucho que ver con la cuantía de la inversión económica. Siendo malpensados o realistas (tanto monta), se entiende tanta adhesión a la ignorancia y a la simplificación de la realidad, argumentos irrefutables para la no inversión. No creemos en la falta de voluntad de quienes deciden; así pues, la pelota vuelve a nuestro tejado y nos invita a dar menos juego a la ignorancia y a las simplificaciones interesadas.

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