Sociedad Española de Psiquiatría y Psicoterapia del Niño y del Adolescente

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Del embarazo a la maternidad. La estructura del cambio representativo y narrativo

PDF: antonioli-embarazo-maternidad.pdf | Revista: 25 | Año: 1998

Graziella Fava Vizziello
Profesora de Psicopatología General y Evolutiva, Facultad de Psicología, Universidad de Padua (Italia).

Maria Elisa Antonioli, Psicólogo

Roberta Invernizzi, Psicólogo

Vincenzo Calvo, Psicólogo

Key-words: Embarazo, maternidad, representaciones, cambio narrativo.

RESUMEN

El propósito de este trabajo es identificar maneras para objetivar el curso de las representaciones que las madres tienen de sus infantes y de sí mismas durante el embarazo y en el período posterior al parto. Se ha estudiado un grupo de 51 mujeres que asistían a una Clínica de Guía Familiar para cursos de psicoprofilaxis, para lo cual se ha hecho uso de entrevistas estructuradas. Dichas entrevistas se llevaron a cabo en el séptimo mes del embarazo, y quinto día y cuarto mes después del parto. Este ensayo describe un método para clasificar temas que se identifican en las representaciones que las madres tienen de sus infantes y de sí mismas como madres, tales como los que se relacionan con la organización de los deseos, la organización de la defensa, la organización de los temores o la simple desorganización. Esta clasificación se deriva de la presunta función clínica de los temas narrativos en el mundo representacional de las madres. Los temas acerca del infante y acerca de sí mismas fueron organizados primeramente en base a los temores al séptimo mes del embarazo. A los cinco días después del parto, no se dio una organización temática predominante. A los cuatro meses después del parto, las representaciones del infante fueron principalmente organizadas en atención a los temores y casi nunca se presentaron en forma desorganizadas. Especulamos que aquellos temas acerca del infante y de sí mismas como madres, que están desorganizados, pudieran tener un significativo pronóstico negativo.

Este trabajo explora el rol de las representaciones maternas para comprender y predecir la patogénesis de los desórdenes en la relación materno-filial (Fava Vizziello y Stern, 1992; Sameroff y Emde, 1989). La importancia clínica de las representaciones maternas en conjunto con la interacción observable queda bien establecida (Cramer, 1982; Cramer y Stern, 1988; Kreisler y Cramer, 1981).

Esta perspectiva ha sido fundamental al elaborar este trabajo de investigación, cuyo principal objetivo es considerar los cambios del desarrollo en los modelos mentales maternos en dos niveles: el “representativo” y el narrativo. A continuación se explica la naturaleza de estos dos niveles. Por lo tanto, este trabajo intenta identificar un instrumento para la observación clínica que pueda ser utilizado por los servicios sociales, tales como las Clínicas de Orientación Familiar, para ayudar a acompañar a las mujeres a través de momentos especiales (embarazo y el período de post-parto) en los cuales ellas reelaboran sobre las representaciones de sí mismas y las personas importantes que las rodean. El objetivo de nuestro trabajo es contribuir en forma prospectiva, preventiva, terapéutica, como en los programas materno-filiales, en los cuales la clínica representa un servicio de apoyo para la mujer y para la familia en momentos de “crisis”. Se enfoca en las transacciones que requieren de reajustes intrafísicos e interpersonales (Francescato, 1977) pero que no necesariamente se transforman en síntomas patológicos (Fava Vizziello, Disnan, & Colucci, 1990; Scabini, Rossi, & Cigoli, 1986).

Debido a que el mensaje materno organiza el flujo representativo en relación al infante y a la función paternal, hemos analizado los temas sobre estas estructuras. Se estableció un código preliminar para clasificar estos “temas narrativos” en relación a una organización temática más amplia (Stern, 1989b). Estos temas, que a veces se presentan como mitos y perduran a través de los años, y cuya función general no cambia, a pesar de las continuas situaciones cambiantes (ej. una mujer que al “entrar en el flujo procreativo”, espera tener un infante que recompensará a la familia y a sí misma de todas las frustraciones sufridas).

Estos temas, que a veces se expresan por medio de palabras, tienen por lo menos tres funciones:

  1. Proveen un “esquema del conocimiento de la realidad”, que sirve en todo momento para darle forma, ordenarlo, y construirlo. Sobre todo, el tema organiza momento a momento percepciones, atribuciones, y defensas. Por ejemplo, la mujer embarazada puede sentir los movimientos del feto como el aleteo de alas, si su hijo es liviano y sublime, como si lo hubiera engendrado el Espíritu Santo. No los sentirá si, en su tema, ella es una virgen;
  2. Tienen una función pragmática para mantener continuidad de las acciones o sentimientos cuando se enfrentan a eventos que están integrados a ciertos niveles y no a otros, o no están integrados en absoluto;
  3. Por último, sus temas tienen una función ideológica –“Así son las cosas y así siempre lo serán”– lo cual puede llevar a una profecía autosatisfactoria.

En resumen, la función y cambio de temas se exploró durante entrevistas realizadas a un grupo de 51 mujeres durante el embarazo, en el quinto día después del nacimiento y en el cuarto mes después del parto. Se esperaba que este estudio y sus hipótesis nos mostraran el camino para investigaciones futuras con respecto a las descripciones del contenido de las representaciones maternas con respecto al riesgo de desarrollo y riesgo evolutivo.

MÉTODOS

Grupo Seleccionado

El grupo consistió de 51 mujeres, entre 20 y 35 años de edad (promedio de edad 29 años), representando la población general que asiste a una Clínica de Orientación Familiar. Se determinó que las mujeres no presentaban psicopatologías. No obstante, durante el trabajo de investigación y las actividades psicoprofilaxis durante el nacimiento, se presentaron varias situaciones psicopatológicas. Probablemente, algunas se debieron a un embarazo difícil, y otras relacionadas con problemas psicopatológicos, de los cuales el servicio no estaba informado. Las mujeres eran de clase socio-económica media y alta.

Todas las mujeres, excepto una (presente en el tercer mes de embarazo, quinto día y cuarto mes, pero no en el séptimo mes) tomaron parte de una entrevista semiestructurada en el séptimo mes del embarazo. El grupo se redujo a 47 mujeres en el quinto día post-parto, y a 42 en el cuarto mes. Algunas mujeres se rehusaron a ser entrevistadas. No obstante, estas mujeres formaban parte del total del grupo porque su negación se tomó como un índice importante del comportamiento individual de la mujer.

TÉCNICAS

Entrevista sobre las representaciones maternas

Esta técnica originalmente se creó con la colaboración de un grupo internacional de investigación (Stern, 1989a). Se implementó con preguntas de respuestas múltiples adecuadas al área de investigación y a la población elegida.

La entrevista, que investiga la forma en que las mujeres organizan su propia experiencia en una estructura narrativa, incluye: (a) una parte de introducción, que consiste únicamente de preguntas con respuestas múltiples relacionadas con áreas específicas de las experiencias personales e interactivas, tales como, el embarazo y el parto, el nacimiento, y el período postparto, y (b) una tarea perceptual, donde se le pide a la madre que evalúe al niño, el parecido familiar, a sí misma como mujer, a su esposo como hombre, los cambios en la relación con el esposo, el papel de eventos importantes durante el embarazo y del niño, a sí misma como madre, al marido como padre, a su propia madre como madre para ella misma, la influencia de su pasado (eventos durante la infancia), los sentimientos relacionados con la representación, los deseos y miedos para con el niño y para sí misma como madre, y la autoestima.

Las mujeres contaron una serie de descripciones correspondientes a cada representación presentada en una escala bipolar Likert (“descripciones perceptuales”). Por ejemplo, se le pidió a cada madre que indicara con una equis en que punto de la escala ella percibe al niño:

Pasivo / activo
Excitado / tranquilo

Las escalas tienen una estructura similar a la de la escala diferencial semántica, aunque las cualidades seleccionadas no corresponden a ella. Por el contrario, éstas han sido definidas de acuerdo a las cualidades clínicas importantes de cada representación perceptual, con especial referencia a una lista de rasgos temperamentales particularmente estables descriptos por Zeanah, Keener, Stewart, y Anders (1985). Por último se les pidió a las mujeres que relataran experiencias recientemente vividas refiriéndose a las descripciones más importantes. Más precisamente, se utilizaron dos tipos de escalas con diferentes cualidades: una para la representación del niño, para sí misma como mujer, para el esposo como hombre; la otra para la representación de sí misma como madre, del esposo como padre, y de su propia madre.

La entrevista duró aproximadamente 120 minutos y fue conducida por dos psicólogos, uno guiaba la entrevista y el otro registraba las respuestas.

Organizaciones temáticas (“temas”) de las entrevistas

Se consideró el nivel del contenido de la estructura narrativa analizando sus temas. El método para asignar temas a organizaciones temáticas más amplias incluye una grilla para clasificar y evaluar los temas identificados (contenido, área de representación, función, importancia, defensas, posición en el tiempo, persistencia, y fluctuación). Al final de cada entrevista se identificó la representación específica o el tema predominante a través de la comparación entre los temas invariables. Más precisamente, se identificaron dos temas para el niño y dos temas para si misma como madre. La mujer describió conscientemente un tema sobre el niño y un tema sobre sí misma como madre. Un segundo tema sobre el niño y sobre sí misma como madre se infirió desde lo narrativo. Este tema fue una co-estructura entre el entrevistador y la mujer, es decir, la estructura específica del entrevistador que fue evocada por la respuesta narrativa de la mujer. En este trabajo se considerará únicamente el segundo tema.

El entrevistador clasificó el tema, de acuerdo a su aparente función, dentro de una de cuatro categorías que derivan del intento de sistematizar los temas emergentes en el embarazo y el periodo post-parto (Stern, 1989b). Se identificaron varios temas y inmediatamente quedó claro que no era el contenido del tema en sí mismo el que jugaba un papel en la organización de las representaciones, sino, la función de estos temas en la adaptación psicológica de la mujer. A continuación consideraremos cada organización temática:

  1. Organización del Deseo (tema: reparar o compensar). La función reparatoria/compensatoria de los temas que pueden ser agrupados dentro de esta forma de organización indica la tendencia de la mujer a organizar durante la crisis del embarazo, buscando y manteniendo un ideal estable de sí misma. Algunos ejemplos incluyen: equilibrio precario dentro de la familia o pareja (ej. madres solteras), equilibrio interno precario (ej. el niño que da a la madre una nueva niñez, niño antidepresivo/madre enamorada, madre llena de buenas cosas), culpa paternal (ej. niño de cielo, concebido para los abuelos mater-nos que tanto querían un niño/la madre solamente madre), y los procesos de duelo registrados como eventos importantes (ej. niño Lázaro/madre redentora).

    La gran importancia que estas mujeres generalmente unen con eventos del pasado y presente con referencia a su futura relación con el niño, tal como su forma de pensar acerca del niño y relacionarse con él, coloca a esta organización en el límite entre lo normal y lo riesgoso. El punto al cual la mujer integra su propia experiencia nos indica si ha podido superar aparentes situaciones precarias durante un reajuste en su dinámica personal y/o familiar después del nacimiento, en cuanto es un momento importante vivenciado. Los temas en esta categoría se definen en términos interactivos donde, además, el niño fantaseado (el “niño del deseo de la maternidad”, cuya función está marcada por el conflicto intrapsíquica de la madre, Lebovici, 1988, p. 11) se presenta durante el embarazo. En muchos casos, la forma en que se presencia el paso del niño fantaseado al real comprueba ser un índice importante durante el período post-parto, no solamente del “salto real del embarazo a la maternidad” (Pazzagli, Benvenuti, & Rossi Monti, 1981), sino también del desarrollo subsecuente, más o menos propicio, de la relación madre-infante.

  2. Organización de la Defensa (función del tema: mantener la homeostasia). Los temas que se pueden agrupar dentro de esta forma de organización tienen la función de mantener la autoestima (en términos psicoanalíticos, proteger contra heridas narcisistas; ej. el niño como ella/madre experimentada).

    En los casos en que esta forma de organización perdura a través del tiempo, puede llevar a una rigidez personal o relacional, en la cual, por ejemplo, el aspecto de las normas se transforma en peculiar a la función paternal (ej. madre maestra-educadora/niño como ella, lo cual habitualmente mantiene la autoestima de la madre, y madre narcisista con quien identificarse niño perfecto y/o alegre, por consiguiente, la negativa de fantasías pesimistas y el mantenimiento de la felicidad).

  3. Organización del miedo (función del tema: contener la agresión). Esta organización temática retrocede a la ansiedad materna primaria (Winnicott, 1958/1975) y como tal, agrupa todos los temas que, durante el embarazo, acarrean tensión, miedo, fantasías de muerte relacionadas con el nacimiento, sexo, y la salud del niño, y durante el período post-parto, miedo y preocupaciones relacionadas con el desarrollo del niño (ej. el sueño, la alimentación, el desarrollo psicomotor) y a la comprobación de la capacidad como madre con un nuevo bebé (ej. saludable, bebé necesitado/madre incompetente).

    La ansiedad materna primaria se nota en este contexto por identificaciones temporarias, reversibles con el niño (Kreisler & Cramer, 1981).

  4. Falta de Organización (función del tema: no discernible). La falta de organización se relaciona generalmente con situaciones de conflicto o traumas o procesos de duelo no resueltos. Por lo tanto, esta forma de organización está en riesgo, en cuanto ésta incluye todas las situaciones en las cuales la mujer no parece tener un espacio mental ya sea para el niño o para sí misma como madre (ej. niño ausente, extraño, parasítico/madre necesitada, hija/madre, madre que ha sido abandonada). No parece haber ningún niño fantaseado y la mujer frecuentemente informa, en la mayoría de los casos en forma implícita, la necesidad de ayuda psicológica (ej. durante estados depresivos). Su incapacidad para trabajar, que también puede estar presente en la organización del deseo, implica incapacidad para prever y, frecuentemente, falta del fluir del placer (ej. recuerdos de juegos de infancia), dándole a la mujer algo de qué sostenerse y hasta ayudarle a “imaginar” una relación distinta con el niño. Aunque la incapacidad de organizar la idea del niño durante el embarazo, inevitablemente no sugiere un desarrollo negativo en el período post-parto (si es que la mujer, en presencia del niño real, se reorganiza de alguna forma), la misma incapacidad con respecto a la función paternal es un factor de riesgo. Dicha dificultad indicaría la ausencia de un modelo positivo con el cual la mujer se puede identificar y referirse (puede ser la madre o un sustituto) para imaginarse a sí misma como madre.

    Hemos aceptado que esta clasificación puede observarse como parte integral de las semióticas de la función paternal. En otras palabras, provee información sobre el sitio que ocupa el niño en la fantasía materna y la función de esa mujer como madre con ese niño en particular. También juega un papel importante en la relación que se construye dentro de elementos de la díada.

PROCEDIMIENTOS DEL ANÁLISIS

Se utilizaron las siguientes estadísticas para los distintos niveles de análisis de la entrevista.

Nivel representativo

ANOVAs se utilizó para los análisis longitudinales (estructura del cambio de las representaciones individuales) para examinar el significado de la diferencia entre el promedio de perfiles perceptuales calculados en diferentes momentos dentro del mismo ejemplo (ej. la comparación entre el promedio del perfil perceptual del niño en el séptimo mes de embarazo y el promedio del mismo perfil en el quinto día posterior al parto.

Se utilizó la misma estadística para controlar el significado de la diferencia entre el promedio de perfiles perceptuales en dos grupos diferentes durante el mismo período (análisis comparativo: se comparó entre un grupo dé mujeres de la misma organización temática y el resto del grupo). En otras palabras, durante cada período se comparó cada promedio del perfil perceptual peculiar a cada organización temática con el promedio de perfil perceptual calculado para el resto del grupo, relacionado con la misma representación.

Se utilizó el coeficiente de correlación de Pearson y el coeficiente de regresión múltiple (método “stepwise”) para el análisis comparativo (relación entre perfiles perceptuales). Esta estadística se utilizó para identificar la capacidad predictiva de una variable (ej. perfil perceptual de la propia madre) en comparación a otra (perfil perceptual de sí misma como madre).

Nivel Narrativo

Se utilizó el análisis logaritmico-lineal en dos tablas bidimensionales (Cristante & Lucca, 1987) para investigar la estructura de la interacción entre las organizaciones temáticas a través del tiempo, en relación con ambos, el niño y el yo como madre.

RESULTADOS

Los objetivos y resultados del estudio pueden dividirse en dos niveles: el perfil perceptual de las representaciones y los temas narrativos.

EL PERFIL PERCEPTUAL DE LAS REPRESENTACIONES

El curso evolutivo de los cambios en las representaciones durante el embarazo y el período post-parto se relacionó con eventos importantes tales como el nacimiento y cambios evolutivos iniciales (análisis longitudinal).

Dos consideraciones de los análisis de perfiles perceptuales emergieron de inmediato: (a) Las representaciones más ligadas al sentido de identidad (el yo como mujer y el esposo como hombre) y a los procesos de identificación intergeneracional (la propia madre) construidos en las etapas evolutivas anteriores al embarazo fueron las más estables a lo largo del tiempo. Por el contrario, la representación del yo como madre (Tabla 1) y, en mayor grado, las representaciones del niño (ver Tablas 3, 4 y 5) fueron menos estables, (b) el cambio de perfiles a lo largo del tiempo afectaba principalmente a las cualidades relacionales y afectivas. En particular, debería señalarse que, hubo un cambio significativo en el perfil perceptual del niño (ej. esta representación fue más fluida, especialmente en el transcurso del quinto día al cuarto mes posterior al parto en relación a los eventos que acompañaron esta etapa).

En el nivel comparativo, la relación entre (1) perfiles perceptuales del yo como mujer, esposo como hombre, y del niño, y (2) perfiles perceptuales del yo como mujer, el yo como madre, y la propia madre fueron analizados en los distintos períodos (una relación que puede ser comparada a la interacción entre objetos internos; Fava Vizziello & Pastore, 1990). El objetivo era investigar los cambios intrapsíquicos en la influencia de varios objetos internos (análisis de correlación) y la clase de dependencia funcional entre ellos (análisis de regresión).

Tabla 1

La representación del niño cambió progresivamente de las representaciones del yo como madre y esposo como hombre durante el transcurso del embarazo a la maternidad. De la misma manera, la representación del yo como madre cambió progresivamente de la representación de la propia madre, junto con un proceso de integración entre representaciones del yo como madre y el yo como mujer.

Tabla 2

Temas Narrativos

El objetivo fue aclarar la naturaleza de la representación analizando si existían organizaciones temáticas significativamente predominantes en cada período (análisis comparativo, ver valores en las tablas) con relación al niño o al yo como madre y estudiar la estructura de la interacción entre organizaciones temáticas a lo largo del tiempo (análisis longitudinal, ver valores en los recuadros de interacción). Las tablas 3-8 muestran las frecuencias observadas y el significado de las mismas.

Con respecto al cambio de temas, en el nivel comparativo, en cada período, vemos que:

  • En el embarazo existía una presencia significante de la organización del miedo “C” para el niño y para el yo como madre (valores Tabla 3-6);
  • En el quinto día post-parto, existía una falta de organización significante para el niño y para el yo como madre (valores Tablas 3, 4, y 6);
  • En el cuarto mes post-parto, para el niño, existía una tendencia significante hacia la organización del miedo y ausencia de capacidad para organizar (valores Tabla 4).

Tabla 4 Tabla 5 Tabla 6

En el nivel longitudinal (valores de interacción a lo largo del tiempo), surgió que aquellas madres que organizaron los temas que involucraban al niño en el “deseo” durante el embarazo continuaron haciéndolo en el período inmediato al post-parto (Tabla 3). De la misma manera, aquellas que no pudieron organizar los temas del niño durante el embarazo permanecieron incapaces de hacerlo durante el período post-parto (Tabla 3). Con relación al yo como madre, las mujeres que no pudieron organizar la función paternal (“D”) en el séptimo mes no pudieron presentar organización de deseo (“A”) en el quinto día (ver interacciones, Tabla 6).

Desde el quinto día hasta el cuarto mes después del parto, para el niño (tendencia hacia el significado) y para el yo como madre, existió una relación importante entre la negación “R” a participar en la entrevista en el quinto día y la negación “R” en el cuarto mes (ver interacciones, Tablas 4 y 7).

Tabla 7

En el transcurso desde el séptimo mes de embarazo al cuarto mes post-parto, para el niño y para sí misma como madre, existió una tendencia a la falta de organización (“D”) en el embarazo y una negación (“R”) a participar en la entrevista en el cuarto mes (ver interacciones, Tablas 5 y 8).

EXPOSICIÓN

Las representaciones del niño y del yo como madre cambian desde el embarazo al período post-parto. Este cambio está influenciado principalmente por interacciones reales relacionadas con la necesidad de otorgar cuidado al niño. También, desde un punto de vista comparativo, en el nivel representacional la relación entre objetos internos refleja complementariedad continua. Las representaciones del yo como mujer y esposo como hombre forman las bases para la construcción y predicción de la representación del niño. Las representaciones de la propia madre y del yo como mujer forman las bases para la construcción y predicción de la representación del yo como madre. En particular, el movimiento que se observa claramente entre las varias representaciones en el período inmediato al post-parto (quinto día) parece aseverar que la creación de un espacio para el niño y el yo como madre está relacionado con la capacidad de la mujer de atravesar una etapa más en el proceso de separación-individuación con respecto a su propia madre.

Tabla 8

Además, en el nivel representativo, surge una determinación hacia cada tema; por lo tanto, el tema ocupa verdaderamente la representación completa. Para concluir, el tipo de cambio que se observó y las situaciones clínicas que surgieron en nuestro grupo, sugieren que este cambio está influenciado por el círculo familiar.

En el nivel temático, queda claro que desde un punto de vista comparativo, la organización del miedo prevalece en el séptimo mes del embarazo y en el cuarto mes post-parto. El predominio de esta organización aparentemente está corroborada durante el embarazo en dos formas. Primero, existió evidencia de ambivalencia y conflicto entre las fantasías de la vida y la muerte que, de acuerdo a la literatura, son los factores determinantes en todos los embarazos. Segundo, existió evidencia de esa “enfermedad” fisiológica que Winnicott (1958) denomina preocupación materna primaria. Durante el período de post-parto, esta conclusión puede explicarse, por un lado, por los cambios rápidos en el desarrollo del niño, aunque produzcan dudas en el futuro de la madre (Soifer, 1971/1985), y por otro lado, por la verificación de la mujer de su propia capacidad como madre con ese niño en particular.

Desde un punto de vista longitudinal, después del nacimiento, no existe la organización del deseo de temas en aquellas mujeres que durante el embarazo no presentan un espacio mental para el yo como madre. Mientras que la incapacidad para organizar al niño durante el embarazo puede sugerir un desarrollo positivo durante el período de post-parto si la mujer de alguna forma se reorganiza en presencia del niño real. Des-de un punto de vista de pronóstico, la misma incapacidad con respecto a la función paternal se toma como un indicador de una situación de riesgo, la cual indica la ausencia de un mode-lo positivo con el cual la mujer se puede identificar (de hecho, las mujeres incapaces de organizar la función paternal en el séptimo mes tienden a no presentar “el deseo de organización” en el quinto día y a negarse a participar de la entrevista en el cuarto mes post-parto). Con respecto a lo que también ha surgido a nivel intergeneracional (influencia del pasado de la madre en acontecimientos de la infancia), nos preguntamos si estos temas maternos no son organizados dentro de estas mujeres para servir a una necesidad inconsciente de llenar un vacío que se produjo durante el desarrollo (Nunziante Cesaro, 1988).

CONCLUSIÓN

Estos resultados sugieren el concepto de espacio mental como un lugar formado por representaciones constantemente en movimiento (temáticas) que avanzan rítmicamente (Fava Vizziello & Pastore, 1990). Desde este punto de vista, la normalidad se encuentra en la posibilidad de que este movimiento se realice. Esto, tal vez, explica la aparición de un movimiento doble en el período post-parto (cuarto mes): por un lado, el hombre como padre pude “perder” importancia porque todas las energías están puestas en el niño, y por otro lado, la mujer se separa de su propia madre para poder expresar su propia identidad como madre. Este movimiento no se produce cuando no existe espacio mental para el niño y/o para el yo como madre durante el embarazo.

Los resultados mencionados nos llevan a la hipótesis sobre la importancia del pronóstico de la incapacidad de organizar las representaciones del niño y la función paternal con respecto a las relaciones potencialmente perturbadas entre madreinfante. Este tema será abordado posteriormente.

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