Sociedad Española de Psiquiatría y Psicoterapia del Niño y del Adolescente

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Encuentros y divergencias en un grupo paralelo de niños y madres

PDF: burrueco-encuentros-divergencias.pdf | Revista: 13-14 | Año: 1992

Julia Burrueco Arjona y Cristina Molins Garrido
Coordinadoras del grupo de niños Equipo Infantil de Fuenlabrada.

Laura de la Iglesia Fontecha y Encarna Mollejo Aparicio
Coordinadoras del grupo de madres. Equipo Infantil de Fuenlabrada.

Comunicación libre presentada el 4 de octubre de 1992 dentro del VI Congreso Nacional de la Sociedad Española de Psiquiatría y Psicoterapia de Niños y Adolescentes (SEPYPNA), celebrado los días 2, 3 y 4 de octubre de 1992 en Barcelona.

El presente trabajo fue realizado en el Equipo Infanto-Juvenil de Fuenlabrada, Instituto Psiquiátrico-Servicios de Salud Mental José Germain, en el área IX de Madrid.

Este equipo consta de una psiquiatra y tres psicólogas, que llevan trabajando más de 10 años con terapias de grupos en paralelo, niños y madres; nuestra base teórica es psicoanalítica y durante estos años hemos introducido algunos cambios en la técnica grupal de niños. En principio, era de terapia de juego, pero a lo largo de nuestra experiencia, empezamos a darnos cuenta de que los niños querían hablar más de lo que pensábamos, con lo que pasamos a un grupo más verbal y últimamente introdujimos alguna técnica de psicodrama; el grupo de niños que presentamos se realizó en coterapia con técnicas psicodramáticas. En los grupos de madres siempre se ha utilizado la técnica de grupos de orientación analítica. En este grupo, el trabajo fue realizado por dos terapeutas, una como coordinadora y otra como observadora.

El Grupo de Terapia, que se presenta, está formado por ocho niños varones de 10 y 11 años de edad, con sintomatología de: miedos y pesadillas, agresividad, fracaso escolar y enuresis nocturna. El tipo de familia es de estructura típica y dinámica estable; varias madres trabajan fuera de casa y los padres pasan poco tiempo en el ambiente familiar por sus trabajos.Todos tienen uno o dos hermanos. Es un grupo abierto, de duración indeterminada, que en la realidad, duró 13 meses con vacaciones de verano incluidas, los grupos son semanales y con una duración de 45´.

En los comentarios post-grupos, era interesante encontrar sesiones con material o conflictos tan parecidos o cruzados. En este grupo, nuestro método fue recoger todas las sesiones de ambos grupos y a su finalización, comprobar la dinámica de cada uno y en qué momento confluían o se separaban, analizando y elaborando lo que habíamos recogido.

Podemos decir, a modo de resumen, que en el grupo de niños se desarrolló todo un proceso de crecimiento, desde lo más pre-genital a lo más evolucionado, puberal-genital. Hacemos notar que desde la primera sesión percibimos dos tipo de niños en relación a la capacidad intelectual, unos en los que sus problemas afectivos les impedían tener un buen rendimiento mental-escolar y otros en los que existía realmente cierto déficit intelectual.

Contaremos en paralelo algunas sesiones en las que más claramente confluían los conflictos y su resolución, además de unos resúmenes trimestrales, y veremos en un gráfico la representación de la evolución de los dos grupos hasta llegar a su finalización y las dos salidas, necesariamente diferentes de ambos; las madres hacia su identidad femenina, con la aceptación y valoración de su pareja y con la actitud de permitir crecer y separarse a los hijos, sin sentirse vacías. Los chicos en el encuentro con una identidad masculina, no sometidos a sus madres, con una utilización de su energía hacia el conocimiento, el otro sexo y el abandono de los síntomas. Al cabo de los 13 meses sólo dos niños permanecerán en grupo, dándose el alta a los seis restantes.

La primera sesión tanto de niños como de madres nos habla de sus problemas; en los niños sucedió así:

El primer día acuden solo seis de los niños citados, en la sesión siguiente se incorporan los dos que faltaban.

Se les explica cómo vamos a trabajar, con las representaciones y la verbalización y les decimos las normas del grupo: el secreto grupal, la no agresión física y la asistencia continuada. Pasan a presentarse y a decir por qué vienen, unos hacen hincapié en los miedos y pesadillas, otros, en las dificultades escolares, en las peleas y tímidamente uno apunta el pis por la noche, con lo que otros más se suman al problema.

Son los miedos a los ascensores, a las habitaciones con la luz apagada, a las figuras que forman sus ropas en la silla de la habitación, a la calle y las jeringuillas, a las películas con muertos y fantasmas… es decir, a la fantasía y a la realidad y sobretodo a la confusión entre ambas.

Se les pregunta por su familia, cuentan el número de hermanos que tienen y su relación con ellos; en general hay mucha pelea, mucha agresión y el sentimiento de ser los perjudicados en la relación, cuando los padres, y sobretodo las madres, se meten en medio de ellos; tampoco pueden dejar la pelea en la calle ni en el colegio con su fracaso escolar.

EL GRUPO DE MADRES tiene una embarazada y una amenaza real de muerte por la enfermedad, posible melanoma, de uno de los padres. En estas dos hiper-realidades que movilizan al grupo, se va apoyando también la elaboración del problema que las trae aquí. En resumen sería una excesiva ligazón depresiva, erótica y/o sadomasoquista con sus hijos que les impide a éstos el desenvolvimiento intelectual y emocional normal, y ellas les obliga a mantenerse impotentes, luchando estérilmente para controlar lo que conscientemente consideran impotencia de los hijos.

En el primer día del grupo las madres dicen: Nuestros hijos están llenos de envidia, de deseos muy fuertes, casi violentos y fantasías de muerte, de hacer desaparecer a los hermanos rivales. Hay un gran deseo de saber y una imposibilidad de aprender. Los deseos tan fuertes que se tienen dan pánico, se los imaginan como un tornado que arrastrase. Están demasiado abiertas las puertas de las habitaciones entre padres e hijos y los síntomas: miedos, enuresis y fracaso escolar que esto produce en los niños, obliga más tarde, a seguir con las puertas abiertas para controlar las pesadillas de bichos que atacan y la enuresis; esto provoca un circulo vicioso que las arrastra cada vez a más movimiento nocturno y a una impotencia diurna en los estudios. El padre no aparece, está rechazado como modelo de identificación para sus hijos.

Resumen del primer trimestre

En el grupo de niños nos encontramos con un grupo sometido, excesivamente colaborador y tranquilo, en el que desde el primer momento hay una sensación de pertenencia grupal y en el que van tanteando, progresivamente, la posibilidad de sacar toda su rabia contra estas madre-terapeutas, ya que sus madres son excesivamente controladoras y exigentes: “siempre somos los últimos”, “tenemos que ceder”, “la liamos siempre”, todo ello produce una rabia que destruye las relaciones: con la madre, los hermanos, los amigos, la inteligencia, incluso el propio cuerpo, con las caídas, y todo ello para no reconocer una profunda tristeza, un gran abandono,y es que el deseo de ser mirado por la madre y reconocido por el padre ¡es tan grande!. El final del trimestre termina haciendo frente a un monstruo, sacando todo el sadismo contra el padre perseguidor. En resumen, en este primer trimestre surgen muchos aspectos orales y oral-sádicos.

En el GRUPO DE MADRES, este primer trimestre es un juego de irse acercando a nosotras confiadamente, al mismo tiempo que no pueden evitar vomitar su angustia y agredirnos directamente, utilizando el grupo y las terapeutas sobre todo como contenedor. Se sienten desbordadas por el peso de los hijos, que desean perfectos y no como sus maridos, a los que viven llenos de defectos y están ausentes, dejándolas solas; cuando no está realmente presente el padre, desaparece para los hijos. No quieren al padre-marido como interdictor en su ligazón con los hijos. Para colmo aparece aquí la amenaza de muerte de un padre, pero con el anuncio, casi al mismo tiempo, del embarazo de una madre.

En este trimestre nos parece que existe la primera confluencia importante alrededor de la octava sesión que se desarrollan como siguen:

Octava sesión del grupo de madres, vuelve a presentarse en primer plano la hiper-realidad del peligro de muerte o ceguera de un padre, todo se revuelve con fantasías de nacimiento y muerte. Aparece el temor a que en esta situación no haya un médico-padre que ponga orden, cure y ayude. Al mismo tiempo, ambivalentemente, está el deseo de que el padre no exista, para así, quedarse la madre con los niños. Pero el que esto llegue a ocurrir asusta tanto, que todo se descontrola y “da gusto este susto”, dicen. Todo esto les permite elaborar, a partir de la mencionada hiper-realidad, sus deseos de muerte y nacimiento, trascendiéndoles en fantasías de sueños y películas de miedo. La culpa de haber matado al padre no las paraliza, al contrario, hay un movimiento de unión-desunión, pegarse-despegarse; como si los hijos fueran cacas y un poco más adelante, niños con deseos de meterse en la tripa de las madres y éstas de volver a meterlos dentro de ellas, ésta permitida vivencia se apoya en el embarazo real que hay en el grupo; es a la hora del parto-separación, hora peligrosa,cuando necesitan a un tercero que les ayude.

En la sesión octava de los niños: Comienzan las relaciones fuera del grupo, antes de entrar, ha habido una pelea, una repetición de lo que ocurre en casa y en el colegio. Y eso que los cambios empiezan a verse, se controla más la rabia, se aprueban exámenes.. pero se sigue con los malos sueños: “una noche de miedo mi madre viene a mi cama y sueño con guerras y persecuciones, cuando mi madre me estaba bañando me dijo que había hablado en voz alta -esa bomba no”. Demasiado excitación que se vive como una bomba-explosión del pis- y ante la vida-deseo otro sueño de muerte y temor: “una bola enorme me persigue”, bola ocular paterna-enferma, que puede alcanzar. Los sueños se parecen a las películas, son muy angustiosas y otro niño asocia lo dicho con un película de miedo en la que, de nuevo, un niño está en peligro por la agresividad de su padre; tanta persecución es demasiado, hay que huir de ella transformando lo persecutorio en divertido, y la película es de brujas y brujos, pero de risa: a la bruja se le caen los dientes, hay que hacerles perder toda esa fuerza agresiva, toda esa omnipotencia a los padres. ¿Y a nosotras también?. ¿Por qué no crear- soñar una historia entre todos?. Los conflictos quieren alejarse y aparece un extraterrestre, pero muy libidinoso, se quiere casar, pero no tiene cola, quiere presentarse a la chica, a sus padres… una parte del grupo introduce lo más primitivo, al extraterrestre unos hombres quieren cogerle para verle por dentro, triturarle. ¿Qué era eso de mirar dentro, somos todos iguales, sentimos lo mismo, están ahí los bebés, y la enfermedad del padre?… Hay que triturarlo todo, mezclarlo.. ¡No!, ¡no!, hay que rehacerle y seguir la historia: el extraterrestre coge su nave y se va solo.

En la sesión novena: la sesión anterior ha movilizado a todos y las peleas, suspensos y miedos proliferan, ¿cómo es eso del miedo?, a raíz de una película con conflicto edípico, en la que un padre se acuesta con su hija, aparecen los fantasmas, pero a las madres les han dicho en su grupo que eso está prohibido, no pueden acostarse con los niños, así es que trasgreden la prohibición un poquito y se van los dos al sofá. El sueño es siempre el mismo: un monstruo con muchas conchas en el pecho se acerca amenazante… ¿qué puede ocurrir?, “que me coma”. El grupo está atento, solidario y hacemos una representación, la escena-sueño: el niño-miedo junto a la Yo-Auxiliar se enfrentan al monstruo, uno de los niños fóbicos que elige serlo, y …¿qué se le haría?, el sadismo se desata, la venganza es terrible, el resto del grupo participa en el festín desde sus sitios, tanto que uno se cae de la silla; pero el monstruo no muere porque el niño-miedo dice -”Bueno, ya está”. Podemos adelantarnos a las sesiones siguientes y decir que desde este momento a este niño-miedo, se le quitan los miedos nocturnos que le hacían reclamar a la madre cada noche.

Resumen del segundo trimestre

En el grupo de niños es un pasaje de lo anal a lo fálico, con momentos muy expulsivos, con manifestaciones agresivas, sin control; la realidad incluso está descontrolada, ha comenzado la guerra del Golfo Pérsico y hay miedo ante tanta locura-agresiva, el grupo es una guerra, y nos piden ser jueces de tanto descontrol. Y como en toda guerra la tristeza es grande y el temor al abandono, a la muerte se manifiestan; después de matar al monstruo, la madre puede abandonarles. Una realidad de madre embarazada y padre enfermo les asusta, además se dan cuenta que los padres están juntos, la madre está haciendo un hueco al padre en la relación y ellos se sienten excluidos, tristes y rabiosos; pero a la vez, comienza un proceso de búsqueda de identificación, el padre aún no está suficientemente cerca y Atreyu, héroe de la Historia Interminable es un buen modelo: es un niño valiente, inteligente, sensible, capaz de sentir tristeza y va a la búsqueda de una princesa a la que ellos ponen un nombre individual.

En el grupo de madres, en este trimestre, nos aceptan a las terapeutas y al grupo como una tercera persona y hay un proceso bastante claro de regresión, de irse identificando con los hijos para comprender lo que antes rechazaban de ellos y es a partir del 14 de Febrero cuando aparece el encuentro, un movimiento hacia una nueva separación que culmina en un cambiar de actitud, principalmente en que van a cuidar a los hijos en vez de controlarlos. Hay una sensación de potencia e identidad materna que será lo que seguirá elaborándose en el resto del grupo. Además ha sido aquí donde se ha dado un diagnóstico benigno a lo que se temía melanoma en uno de los padres. La identidad paterna también empieza a estar más presente y ellas mentalizan al final, que es al lado del padre donde tienen que colocarse para ayudar a sus hijos para no sentirse humillados por ser pequeños, que pueden crecer y ser como su padre; tienen que remontar las madres, la regresión que las ha hecho entender lo que les pasaba a sus hijos. Este parto-separación se sufrirá en la realidad en los siguientes meses.

Alrededor de este encuentro del 14 de Febrero se desarrollan algunas sesiones muy importantes para los dos grupos.

En las sesión número 14 de los niños sucede lo siguiente: –Falta uno de los niños, otro está acatarrado, el niño con el padre enfermo está con él en el hospital, el niño de la madre embarazada habla de que su madre va a dar a luz, a la vez que nos comenta cuando estuvo con hepatitis y de lo sólo que se sintió.

Aparece una atmósfera de enfermedad, fantasías de muerte: del padre, ¿qué pasará en el parto con la madre?. En la primera representación uno de los niños hace de enfermo, van a verle, todo risas; defensa maniaca ante el miedo a la enfermedad y a la muerte. En la segunda representación la Yo Auxiliar hace de la madre enferma en el hospital, todos van pasando a visitarla y se van metiendo cada vez más en la escena, hay un clima de gran tensión: “¿está muerta?” “Habrá que hacerse cargo de las cosas” “Mejor hablarle nosotros” o “Darle un beso”. La sesión termina de una forma silenciosa y triste. Las terapeutas se sienten asustadas ante tanta tristeza y angustia, después se vio que el susto no correspondió a la realidad pues fue una sesión que resultó ser muy productiva para los niños.

En este día las madres cambian de actitud, quieren defender y cuidar a sus hijos en cuanto les ven en peligro y cuentan que ellos también quieren cuidarlas, “últimamente, quieren hacernos regalos”. Aparece el deseo de comunicar cosas diferentes, en confianza con las madres, en vez de en guerra. Es este un proceso que confluye en una sensación de encuentro amoroso con los hijos en el día de San Valentín. Pero vuelve a pesar la amenaza de separación en cuanto se empieza a disfrutar del amor, al imaginarse una historia de tres, confundiendo al hijo con el marido. En esta fiesta lo que brilla es el miedo a este misterio de tres, se lo imaginan como bichos de excitación: “el miedo solo se apaga encendiendo luces”. Estos “bichos” si se vivencian a solas, con la luz apagada, sería como estar muerta, “Es inaguantable”; pero con las luces encendidas, o sea viviéndolo en el grupo, sólo son películas de la imaginación que es necesario dejar libres. Entonces miran hacia el futuro y piensan en los hijos, ya adolescentes, con su descontrol y posible colaboración.

En paralelo, en el grupo de niños, todo es excitación, bromas y risas: “tú estás enamorado”…Pero un niño solo hace gestos “tonterías”, el grupo le dice “eres como un un bebé”, se le pide una imagen: El es el niño con un padre que le cuida, abrazándole”; se le pide que imagine que han pasado cinco años, ¿Qué ocurrirá? La Yo Auxiliar, como madre, se relaciona con el padre y el niño se siente excluido; aparece la rabia, rompe el ordenador con el que jugaba y dice: “Me voy a otra casa”, se busca una familia sustituta pero el niño que hace de padre le dice: “Tienes que ir a tu casa y contar lo que te ocurre”, vuelve a la casa pero no se atreve a hablar; con la técnica del doble la terapeuta habla de sus sentimientos de no sentirse querido, de su necesidad de ser cuidado y de la rabia ante la exclusión, el niño-bebé, va asintiendo a todo lo que va oyendo y dice: ¿Y como lo digo yo?

Resumen del tercer trimestre

En los chicos, es una entrada en lo genital-puberal y comienza con mucha vida, más activos, menos sometidos; ha nacido el bebé y en el grupo la visión del padre cambia, no sólo es fuerte, violento o ausente, también es dulce, preocupado, afectuoso, presente, ellos viven sus carencias pero también su fuerza y creatividad: con cariño y mimos se sujeta al bebé y también el grupo crece mejor. Ante la despedida de vacaciones y el anuncio de las altas se van sintiendo tristes, pero a la vez, contentos por todo lo logrado a nivel individual y grupal. Al final, la foto, el brindis y la alegría de las vacaciones. En la última sesión antes de la fiesta de despedida sucede lo siguiente: Se habla de las vacaciones, las altas; solo dos niños se quedarán en el grupo, nadie quiere irse, todos quieren marcharse; quieren seguir representando de la misma forma que venimos trabajando en este trimestre, por equipos, son cosas de despedidas y eligen: la mano que dice adiós, el pañuelo, los ojos para llorar, la boca para besar, la nariz para sonarse y los regalos para la despedida. Todo lo que eligen en la representación es lo que no verbaliza, lo que hay debajo y a la vez de toda la excitación y alegría, la tristeza por la despedida que nos hace llorar.

En el grupo de madres, en este tercer trimestre, lo principal es la realización y vivencia del cambio, el bebé nació y le tendremos en el grupo hasta su finalización. Prácticamente han desaparecido los síntomas, la comunicación de los hijos con las madres ya existe en lugar del control exigente, los miedos básicos han desaparecido, las noches son tranquilas, también sin enuresis, en el colegio van mejor y la relación con los hermanos, mejora. Las madres valoran todo lo positivo de los hijos, que antes era sistemáticamente negado y hablan las mujeres de su deseo sexual y valoración personal del marido. Se identifica cada lugar y papel, diferente de cada uno en el grupo y en la familia.

Al final, se comienza el duelo de la terminación del grupo. Ante el anuncio de las altas después de vacaciones, quieren llevarse algo concreto que las consuele. Se angustian con la despedida, con el temor de que las terapeutas no soportemos todos sus deshechos, y hagamos limpieza tirándolas de nuestro recuerdo; o que su agresividad nos tira a nosotras. Dicen luego: En una situación de despedida, de dentista, de hospital, es comprensible que se suelte la tripa y que todo nos huela mal, “huele a cucarachas “. Pero como aquí se guardará el espacio y el tiempo para el grupo, se pueden mirar las vacaciones como un descanso de tanto calor bochornoso, descontroles de leche, olores y envidias. Cada una se quedará sola y a gusto con su propia sangre, con su propia familia.

Sesiones de despedida

En estas sesiones, a la vuelta de vacaciones, vemos la divergencia entre los dos grupos. Los niños ya habían hecho su despedida, sin embargo las madres necesitaban más tiempo. En estas sesiones, los chicos se enfrentan a las altas y despedidas y se nota la ambivalencia, los que se quedan quieren marcharse con los otros, pero también disfrutan de la envidia que provocan en los que se van, que por un lado están deseosos y por otro… El último día nos dan un beso de despedida, después de pensar en como marcharse: ¿Dándonos la mano?, ¿Un abrazo?, ¿diciendo adiós?; algunos están a punto de llorar, verbalizan la tristeza, se acordarán de nosotras y del grupo, quizás vengan a vernos…

En el grupo de madres se realiza una nueva vuelta en espiral, sobre el acercamiento y la separación, a un nivel más simbólico; es la separación del grupo, para nacer a los grupos normales, al mundo, que da miedo pero que les dará libertad e identidad materna. El grupo muere con nosotras también y su duelo es inevitable, su agresividad, pena y miedos, resurgen y se elaboran y se van con la sensación de que ellas solas tendrán que terminar de despedirse.

En el final comentan las madres que “tocan a muertos”, en esta Fiesta de los Santos, (estamos casi en Noviembre) y vienen llenas de dolores corporales y mentales, hablan de un bicho que está en la pared, atontado al principio, y después calmado, pero no te asustes porque esta rabia está calmada y solo te pondría un ojo morado como ha hecho mi hijo con su amigo. “Necesitaremos al menos un mes para olvidarnos del grupo y estas alteraciones”, se dicen.

Al mismo tiempo, ya está la libido fuera de aquí, hablan de que a sus hijos les gustan los libros y las chicas de clase y aunque con miedos y vergüenzas hablamos de cosas antes imposibles. Las dos que continuarán en grupo también expresan lo que quieren, que dejemos que pongan su impotencia en nosotras.

Y por último es como si dijeran:”médicos o maestros solo os queremos por necesidad, no como modelo de identificación, mi hijo será como un padre”.

Así la amenaza de muerte o ceguera se concretó solo en un ojo morado. El embarazo en un bebé que acariciaron de mano en mano todas las madres, y los bichos que atacaban en los sueños o imaginación, en un moscón calmado pero que podría removerse en cada nueva separación.

Resumen final

Podemos decir como resumen final, que en líneas generales, las terapeutas de madres vivencian a éstas en el primer trimestre, excitadas, vomitando lo que las desborda, mientras que las de los niños los ven a éstos muy sometidos. Las madres se rebelan contra la incapacidad de los hijos, pero los castran continuamente. Esta excitación agresiva somete a los hijos.

Pero en el trabajo grupal, lo que vemos es que, partiendo de puntos distintos los grupos se encuentran en determinados momentos.

En las sesiones octava y novena, como hemos visto, ocurre el primer encuentro. Los caminos se cruzan, los chicos empiezan y continúan durante el 2.º trimestre excitándose y volviéndose agresivos en el grupo, mientras que las madres, nos aceptan a los terapeutas como tercero que puede ayudar y se permiten una regresión sumisa, podríamos decir, que las acerca a lo que ellas creían impotencia de los hijos. A mitad del segundo trimestre vuelven a encontrarse con los hijos, ahora ya tienen un padre vivo. Esta vez es un encuentro de tres, lo viven las madres como una historia de amor; el triangulo de amor, con su conflicto, vuelve a separar los caminos de madres e hijos, alrededor del 14 de Febrero. Al final del trimestre todos se sienten abandonados, separados.

Y a partir de aquí los caminos son paralelos, el padre cada vez más presente y con él, los chicos identificados como varones y las madres, replegándose, les van dejando separarse.

En la finalización, quizás el grupo de chicos ya estaba terminado antes del verano, queriendo incorporarse a sus grupos normales, aunque continuó el trabajo de despedida. Las madres, antes del verano, estaban muy removidas después de un duro desprendimiento de los hijos, estas sesiones finales fueron importantes para recuperar el consuelo del recuerdo.

Podríamos representar todo el proceso de ambos grupos de la siguiente forma:

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