Sociedad Española de Psiquiatría y Psicoterapia del Niño y del Adolescente

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Ser padres. Interacciones precoces padres-hijos: reflexiones a propósito de la prevención y detección precoz de los trastornos del desarrollo en el bebé

PDF: larban-ser-padres-interacciones-precoces.pdf | Revista: 41-42 | Año: 2006

De estas 570 mujeres objeto de la investigación, un 10,2 % presentan depresión post-parto al tercer mes del alumbramiento.

De estas mujeres deprimidas, las 2/3 partes, es decir el 65,5 % de ellas, presentaban una depresión pre-parto que podría ser tratada con psicoterapia breve y buenos resultados.

La tercera parte (un 34,5 %) no presentaban depresión preparto. Estas mujeres con embarazo normal y depresión postparto han vivido mal el parto, han sufrido problemas con el niño después del nacimiento y han sufrido también la separación madre-bebé.

Estas tres variables nos permiten detectar a las madres que no están deprimidas antes, pero lo estarán después del parto. Por otro lado, un 20 % de madres que presentan depresión pre-parto, es decir durante el embarazo, no la tienen más después del parto.

Podemos deducir que el parto y el nacimiento tienen significaciones psicológicamente diferentes para una y otras, en unos casos curándolas y en otros agravándolas en su estado psíquico.

En cuanto a los trastornos precoces de la relación madrehijo y del desarrollo del niño, la investigación pone de relieve:

  • Alteraciones precoces y durables en la afectividad y estado de ánimo depresivo del niño.
  • Trastornos de ansiedad y miedos ligados a la separación madre-hijo, así como posterior problemática de desapego (actitud defensiva) del hijo hacia su madre.
  • También aparece retraso en la adquisición del concepto de permanencia del objeto, es decir, conseguir desarrollar la representación interna del objeto (objetos, madre u otros) en ausencia de éste. Esto supone un aumento de probabilidades de que el niño presente dificultades en la adquisición y desarrollo del lenguaje así como de su aprendizaje en lo que dicho aprendizaje tiene de simbólico.

Por nuestra parte, hemos observado en estos casos un incremento del riesgo de desarrollar relaciones dependientes y adictivas y un aumento importante del riesgo de desarrollo de defensas autistas en el niño-a (vínculo de apego inseguro, con actitudes y conductas de evitación en la interacción).

RELATO DE DOS MADRES

– 1.er Relato de una madre que describe lo que ha vivido durante su depresión post-parto, con palabras que traducen de forma conmovedora su sufrimiento y la repercusión que su estado anímico depresivo tenía sobre su entorno:

«Sentía una angustia interior. Estaba sin aliento, muy ralentizada, como en vacío. Tenía miedo de todo, todo me agredía en la calle, los coches, las personas; me sentía siempre en otro lado; estaba ahí físicamente pero no era yo, ya fuera en una reunión familiar o con personas discutiendo entre ellas a la salida del colegio… siempre tenía un malestar.

No decía nada, no oía nada y luego, cuando me reencontraba conmigo misma, me desesperaba; luego comprendía que había niños y que había que criarlos; no podía quedarme así porque no iba a poder criarlos, ocuparme de ellos estando así y es lo que me daba miedo.

Mis relaciones con mis hijos… conseguía jugar en algún momento con ellos, participar en sus juegos, reírme con ellos, pero en esa época no eran mis hijos, eran hijos de los que me ocupaba. Un día justamente, alguien me ha dicho “sus hijos”… he respondido –pero si no son mis hijos, son los hijos de los que me ocupo, no puedo decir mis hijos, no sabía, no podía decir “mis hijos”».

– 2.º Relato de una madre que consultó porque su hijo presentaba trastornos muy graves de separación:

«No quiere nunca dormirse solo; llora, llora, entonces con mi marido, nos arreglamos, nos acostumbramos… ya tiene tres años y estoy inquieta, mi marido también. Se duerme en su cama y luego viene a la nuestra. Dice que tiene miedo pero no sé de qué. Dice que tiene miedo de que mamá se marche. Cuando me voy el fin de semana, por ejemplo, le pregunta por mí y le dice todo el tiempo a mi marido “mamá, ve a buscar a mamá”.

Una vez, estaba en el hospital y mi marido se quedó solo con él una semana en casa; lloraba todo el tiempo y dejó de comer. Lloraba y llamaba todo el tiempo a su mamá.

Cuando juega con otros niños, mira siempre alrededor de él, le da miedo algo, no juega tranquilo como los otros niños. Siempre ha dormido mal, desde que nació.

El embarazo de mi hijo fue muy difícil, estaba muy inquieta, tenía miedo de todo, dormía muy mal por la noche y durante el día estaba muy, muy cansada; he pasado nueve meses muy difíciles. Tenía mucho, mucho miedo pero no sé por qué. Cuando me quedé embarazada de mi hijo pensé muchas cosas, sufría mucho, lloraba todo el tiempo, tomé medicamentos para dormir. Rehusaba hablar con la gente, me sentía bien solamente cuando estaba totalmente sola, mi marido en el trabajo. Cuando me quedé embarazada de mi hijo… tuve ganas de volver a mi casa en Portugal. Tenía ganas de volver a ver a mi familia, a mi madre; sentí que necesitaba a mi madre y he pensado que tenía necesidad de alguien de mi familia; hoy es lo mismo. Mi madre está en Portugal, y mi marido, trabaja todo el día, sólo vuelve a casa por la noche, y por eso he sufrido mucho cuando estaba embarazada. Me sentía muy sola. En Portugal me siento bien, eso cambia mi carácter. Cuando llego aquí, es como si un peso dominara mi cabeza… así es la vida.

Mi padre murió hace cinco años; durante el embarazo, pensaba en ello todo el tiempo; sigo pensando mucho en esto; por la noche pienso en muchas cosas, es terrible. Estoy sola, soy una madre que hace todo por sus hijos. Jamás les pego, les hago todo. Pero antes me era difícil separarme de mi hijo, no lo conseguía. Cuando fue hospitalizado, fue terrible, pasé cinco días sin comer, lloraba todo el tiempo. Espero que ahora alguien me ayude, lo necesito”».

Para terminar, señalar una vez más la importancia de los cuidados del sistema terapéutico dirigidos a los padres y en especial a la persona que ejerce la función de madre, incluidas las visitas domiciliarias de apoyo y seguimiento de la evolución de la interacción entorno cuidador-bebé durante los primeros meses de vida del bebé. Visitas efectuadas por comadronas que también les han ayudado en la preparación al parto. Seguimiento evolutivo y cuidados del cuidador familiar en su entorno habitual, de extraordinaria importancia para detectar precozmente y corregir, situaciones de riesgo de carácter repetitivo y acumulativo que pueden derivar como hemos visto en desviaciones psicopatológicas de graves consecuencias para nuestros niños, su futuro y el de sus familias así como para la salud pública.
Quiero poner de relieve lo fundamental que es para la detección y tratamiento precoz de los trastornos mencionados, la colaboración interdisciplinaria y multiprofesional entre obstetras, comadronas, pediatras, psiquiatras y psicólogos infantojuveniles, para evitar que, como hemos ido viendo a lo largo de esta exposición, fallen los cimientos de los padres del mañana.

Esta tarea implica también el desarrollo de una política de apoyo socio-sanitario, dirigida a la familia y en especial a los cuidadores familiares para que puedan desarrollar una vinculación de apego seguro y sano con sus hijos, política no suficientemente desarrollada ni a mi juicio adecuadamente enfocada en nuestro país. Carencia e insuficiencia de la que no solamente son responsables los políticos a nivel estatal, autonómico y municipal, sino también todos nosotros por aceptarlo y consentirlo durante tantos años.

1 MANZANO, Juan (2002): “Las relaciones precoces entre padres e hijos y sus trastornos”. Ed. Necodisne.

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