Sociedad Española de Psiquiatría y Psicoterapia del Niño y del Adolescente

Paseo de la Castellana 114, 4º Pta. 3 - 28046 Madrid • Teléfono: 640 831 951

Yin & Yang: encuentros culturales de crianza

PDF: yin-yang-encuentros-culturales.pdf | Revista: 48 | Año: 2009

g. Perspectiva sistémica
Como se ha apuntado previamente, se ha establecido una dinámica familiar en la que la conflictiva de pareja ha derivado en una ausencia del padre y una posible parentalización de la hija mayor, que ejerce un rol de cuidadora para con el hermano. Es interesante la consideración transgeneracional, dado que la madre proviene de una familia con un patrón de relación con mayor expresividad emocional y más occidentalizada, mientras que el padre procede de una familia más tradicional, más rígida y estricta en los estilos de crianza. A esto se añade la posible patología de los padres en relación al duelo migratorio, que enlaza con el siguiente apartado. Desde esta perspectiva se hace necesario el trabajo de inclusión del padre en el abordaje psicoterapéutico.

h. Perspectiva transcultural
Los síndromes psiquiátricos con fenomenológicamente universal, pero su expresión clínica está primariamente determinada por factores culturales. Igualmente, la inmigración supone un factor de esto para el desarrollo de patología mental. Así, los valores culturales determinan la expresión de los síntomas de tipo depresivo, en relación con distintas valoraciones de la individualidad, del concepto de grupo y de la expresividad emocional. Las diferencias culturales inciden también sobre el sentimiento de culpa. Durante el período de adaptación a los acontecimientos estresantes que supone el proceso de inmigración tienen lugar diversas reacciones psicológicas que se expresan como ansiedad, depresión, obsesiones, hostilidad… Los síntomas ansioso-depresivos en el inmigrante pueden formar parte de lo que se ha dado en llamar el “duelo migratorio”, que posee unas características específicas que los diferencian de otros duelos, como la parcialidad, la recurrencia y la multiplicidad. El duelo migratorio sería además transgeneracional, debido a las identificaciones que los hijos de inmigrantes efectúan con las figuras de los padres y al contacto e interiorización de las culturas de origen. Este duelo en “sucesivas generaciones” es aún más complejo que el de sus predecesores y explica los datos epidemiológicos que atribuyen un mayor índice de trastornos mentales, fundamentalmente de tipo ansioso-depresivo en los descendientes de inmigrantes de “primera generación”. La expresión del duelo en hijos de inmigrantes es cuantitativa y cualitativamente diferencial. La cultura influencia las dimensiones que caracterizan a la alexitimia, entendida como la dificultad para identificar sentimientos y diferenciarlos de las sensaciones corporales o fisiológicas que acompañan a la activación emocional. Así, algunas naciones se caracterizan por la expresión somática de las emociones, mientras que otras lo hacen por una expresión mental o psicológica.

  • i. Particularidades de la cultura tradicional china
    En las culturas no occidentales la diferenciación entre síntomas físicos y sentimientos no está generalmente presente. Así, las asiáticas de tipo colectivista, enfatizan la existencia de un lenguaje somático para el dolor o malestar emocional. Tendrían una teoría implícita socio-somática de las emociones y la salud, que estaría muy desarrollada y con un lenguaje emocional rico, por ejemplo, aunque con una concepción diferente de la psicosomática occidental, que privilegia la faceta intrapsíquica de la emoción. En la cultura china, los roles sociales la pertenencia grupal constituyen la base de la identidad personal, así, la mayor parte de las características más salientes de la experiencia emocional son externas e interactivas. Este carácter relacional de la cultura china, así como el respeto hacia los individuos de mayor estatus social, enfatizan la expresión emocional sutil. Evitan imponer sus sentimientos a los otros y buscan mantener de esa manea la armonía y la tranquilidad interpersonal y el orden social. Así, por ejemplo, se han descrito menos síntomas agresivos y menos conductas antisociales en niños y adolescentes en estos medios. Estas diferencias culturales adquieren peculiaridades especiales según sexos, de manera que se considera a las mujeres las dadoras de apoyo emocional, mientras que se supone que los hombres encubren o disimulan su emocionalidad, con la excepción de las emociones de cólera, enfado o soberbia.

    Nuestro caso ejemplifica fielmente esta problemática en la adaptación social, el duelo por el país, la cultura, la lengua, el aislamiento al verse desprendidos de la dimensión grupal, y las distintas vivencias de las emociones y concepciones en torno a la crianza de los hijos, la decepción del padre por un hijo que no ejerce la llamada “piedad filial”. Por otro lado, el duelo transgeneracional se evidencia desde las primeras entrevistas con K, en el dibujo de la familia añade junto a su familia nuclear a unos primos que viven en Madrid, y escribe: “Mi familia son muchos más, pero están muy lejos de aquí”. Explica que cuando le castigan en casa le hacen escribir caligrafía china, pero al confrontarlo directamente se muestra negador hacia todo lo que se relaciona con su cultura de origen. El objetivo terapéutico que se deduce de este enfoque sería la reconstrucción de la transmisión padres-hijos y el interés de trabajar la conflictualidad interna de los niños sometidos a un cierto grado de disociación entre filiación y afiliación.

TEST PROYECTIVOS

DIBUJO LIBRE DE K
dibujo1

TEST DE LA PAREJA DE K
dibujo2

DIBUJO DE LA FAMILIA DE K
dibujo3

IMPLICACIONES EN EL TRATAMIENTO

Un análisis pormenorizado del caso desde distintos enfoques teóricos, deviene en un mejor acercamiento a la realidad clínica del mismo y su abordaje psicoterapéutico.

Barudy: «La construcción del apego materno-filial no es tan sólo una “historia de dos”, sino una “historia de muchos”. Así pues, “la calidad del apego no depende solamente de las capacidades de la madre. El contexto social es muy importante en el proceso de establecimiento y mantenimiento del apego. Por tanto, el objetivo terapéutico debe ser en muchos casos la creación de espacios de apoyo y reconstrucción de los vínculos intrafamiliares».

BIBLIOGRAFÍA

Barudy, J. y Marquebreucq, A.P. (2005) Hijas e hijos de madres resilientes. Traumas infantiles en situaciones extremas: violencia de género, guerra, genocidio, persecución y exilio. Madrid. Gedisa, 2006.
Botton Beja, Flora. Mujeres, maternidad y amor materno en China tradicional. Estudios de Asia y África, mayo-agosto, año/ vol. XXXVIII, número 002. Pp. 345-364.
Cabaleiro Fabeiro F. (1993) Algunas consideraciones preventivas en el desarrollo afectivo del niño y del adolescente. Cuadernos de Psiquiatría y Psicoterapia Infantil. Revista: 15-16.
Chattás, Alberto J. Estilos de crianza. PRONAP 2004-módulo 2. Pp.44-66.
García Castro E. (1990). Variantes del vínculo materno-filial: La maternidad compartida.
Marrone, M. (2001). La teoría del Apego: Un Enfoque Actual. Madrid: Psimática.
Martínez Moneo, Martínez Larrea. (2006) Patología psiquiátrica en el inmigrante. Migration and psychiatric diseases. Anales del Sistema Sanitario de Navarra. Volumen 29. Suplemento 1.
Moró, Marie R. (2004) ¿Por qué crear dispositivos específicos para los inmigrantes y sus niños? La experiencia francesa. Revista de Psicopatología y Salud Mental del niño y del adolescente. Número 4.

Páginas: 1 2 3

Subir